Páginas

lunes, 9 de septiembre de 2013

La cueva de Tayos, La biblioteca de la humanidad






El enigma de La Cueva de los Tayos: una Civilización...

La Cueva de los Tayos es un Sistema de túneles subterraneos localizado a una altitud aproximada de 800 metros, en la cordillera del Cóndor en Ecuador.



El enigma de La Cueva de los Tayos:una Civilización...


El descubrimiento de la cueva de los Tayos


A pesar de que existen distintas opiniones sobre la fecha exácta de su descubrimiento, es muy probable que éste se haya producido durante las exploraciones militares ecuatorianas en el oriente del país, pese a que la existencia de éstos misteriosos túneles se diera a conocer por Juan Moricz durante el trascurso del año 1969. 

Juan Moricz era un espeleólogo aficionado nacido en Hungría y nacionalizado argentino. Además es considerado por otros autores como un experto en leyendas ancestrales. Su devoto interés por el mundo subterráneo lo condujo a Sudamérica y, más tarde, a las selvas del Ecuador a mediados de los años 60′, llegando a la zona de los túneles que custodian los indios shuaras en Coangos. 

Gracias a su conocimiento del antiguo dialecto húngaro, “el magiar” – similar a la lengua de los nativos shuaras – pudo entablar amistad con los guardianes de estos túneles, que suelen frecuentar debido a la presencia de los Tayos, unas aves nocturnas que son codiciadas en la comunidad indígena por sus huevos. 

Fue así como Morizc, con la ayuda de los indios, realizó sus primeras exploraciones entre 1964 y 1969, este último año, en el que además dió a conocer su inquietante hallazgo.



misterio


Juan Moricz – Caverna de los Tayos -1969


El acta notarial de su descubrimiento, está fechada el 21 de julio de 1969 en la ciudad costeña de Guayaquil y uno de sus párrafos contiene estas inquietantes palabras:
 

“…he descubierto valiosos objetos de gran valor cultural e histórico para la humanidad. Los objetos consisten especialmente en láminas metálicas que contienen probablemente el resumen de la historia de una civilización extinguida, de la cual no tenemos hasta la fecha el menor indicio…”


Esta extraordinaria afirmación ponía en segundo plano la propia existencia de los túneles que, de acuerdo a la opinión de Moricz, eran artificiales: Construidos supuestamente por ésta civilización ignorada que vivía en las profundidades de la Tierra. 

enigma

Biblioteca Matélica de la Cueva de los Tayu 

Otro dato detallado en dicha Acta de descubrimeinto y que llamaba considerablemente la atención era la existencia de una Biblioteca Metálica de la cual no se obtenían más datos, aunque despertaba el interés por el legado que aquella cultura habría podido transmitir a nuestros tiempos. Una biblioteca de miles de libros de metal sobre repisas, con libros de entre 10 y 20 kilos, páginas grabadas por un lado con símbolos, diseños geométricos e inscripciones.


Localización de la cueva de los Tayos


desaparecida


En las faldas septentrionales de la Cordillera del Cóndor, a una altitud aproximada de 800 metros, en una zona montañosa irregular se sitúa la entrada “principal”, o mejor dicho la conocida, al mundo subterráneo de la Cueva de los Tayos. El acceso consiste en un túnel vertical, una suerte de chimenea con unos 2 metros de diámetro de boca y 63 de profundidad. El descenso se realiza con un cabo y polea. De allí, un verdadero laberinto se abre al explorador por kilómetros de misterio, que deben ser recorridos en la más absoluta oscuridad. Las linternas más potentes carecen de mayor utilidad ante las majestuosas galerías que posee el lugar.


La Cueva es denominada habitualmente “de los Tayos” debido a que su sistema de cavernas es el hábitat de unas aves nocturnas llamadas Tayos (Steatornis Caripensis), que constituyen la misma especie que se ha hallado en otras cavernas de Sudamérica, como por ejemplo, los “guacharos” en Caripe, Venezuela. El estudio inicial de esta conexión intraterrestre entre especies de aves nocturnas lo abordó detalladamente el sabio alemán Alejandro de Humboldt, en su obra: “Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente” (1800). Es sumamente sospechoso que una misma especie de aves ciegas esté diseminada en diversas cavernas de Sudamérica. ¿Será que todos aquellos laberintos intraterrestres no son cavernas aisladas y guardan una conexión?


civilizacion


Tayo – Steatornis caripensis


En las inmediaciones de la Cueva de los Tayos del Ecuador viven los Shuaras, quienes en el pasado fueron conocidos con el nombre “Jíbaros”, famosos por su bravura y el arte de reducir cabezas. Ellos son los primeros exploradores del sistema subterráneo, ya que cada mes de abril bajaban a la cueva para hurtar los polluelos de los Tayos.


Las planchas de metal del Padre Crespi


De existir la increible biblioteca ancestral decripta en el testimonio de Moricz en ella se encontraría registrada la historia de miles de años de antiguedad. Al enigmático descubrimiento se le suma la historia del Padre Crespi, un Párroco Salesiano de la Iglesia María Auxiliadora de Cuenca y que segun relatos habría custodiado durante algunos años un conjunto de objetos extraños que los nativos le obsequiaron como un gesto de amabilidad y gratitud. Estas enigmáticas piezas, parecían ser muy antiguas, y contenían ideogramas en relieve, una suerte de “código de información” o “escritura”. Sin embargo, ninguna información útil puede obtenerse de ésta historia ya que estos objetos fueron posteriormente robados y el Padre Crespi murió hace ya varios años.


los


En 1976, la revista norteamericana Ancient Skies, publicó un revelador artículo del filólogo hindú Dileep Kumar, con el análisis de los símbolos de una de las piezas del padre Crespi – una lámina aparentemente de oro, de unos 52 cms. de alto, 14 cms. de ancho y 4 cms. de grosor – Los resultados de su investigación concluían que los ideogramas pertenecían a la clase de escritura Brahmi, utilizada en el período Asokan de la historia de la India, hace unos 2.300 años… Cuatro años más tarde, el doctor Barry Fell – Profesor de Biología de la Universidad de Harvard – identificaba 12 signos de la lámina en cuestión con los propios signos empleados en el Zodíaco. 


Teniendo en cuenta que estos objetos se hallaron en el Ecuador, la biblioteca de metal descubierta por Moricz en la Cueva de los Tayos, cobró mayor credibilidad. Los sucesos acaecidos no tardarían en atraer la atención de los cazadores de misterios!


Expediciones a la Cueva de los Tayos 

1946 – Primera visita de Petronio a la cueva del tesoro. 
1956 – Petronio registra su historia. 
1964 – Petronio es entrevistado por: Alfredo Moebius, Andrés Fernández-Salvador Z, Pino Turolla y Juan Moricz. 
1965 – Primera visita de Moricz a la Cueva de los Tayos en Morona Santiago. 
1968 – Expedición de los Mormones a la región de la Cueva de los Tayos. 
1969 – “Expedición Moricz” a la Cueva de los Tayos. Anuncio por la prensa. 
1972 – Moricz y Dr. Peña llevan a Erich von Daniken en un viaje a Cuenca. 
1974 – Documento notariado de los presuntos descubrimientos de Moricz (6 de Junio). 
1975 – Primera reunión de Stan Hall y Moricz. “Expedición de las Piedras” a Méndez. 
1976 – Extraordinaria expedición Británica – Ecuatoriana a la Cuevas de los Tayos de Stan Hall en Morona Santiago. 
1991 – Moricz muere de repente en Febrero. En Septiembre Hall se reúne con Petronio Jaramillo y comienzan a intercambiar información durante seis años. 
1996 – Petronio y Hall actualizan sus historias y formulan un plan de expedición. 
1998 – Petronio es asesinado cerca de su casa en Esmeraldas. 
1999 – Hall empieza viajes de reconocimiento al Oriente. 
2005 – Hall publica la localización calculada del tesoro. Informa a la Embajada de Ecuador en el Reino Unido el 17 de Enero.


La expedición de Stan Hall


El ingeniero escocés Stan Hall, desde siempre se interesó por las construcciones ancestrales y su gran dedicación al estudio de las antiguas civilizaciones lo acercó a descubrir tambien algunos de los mitos más emocionantes. Desde muy jóven creyó que América del Sur era como una especie de página perdida de la prehistoria, por lo que después de descubrir la historia de las cuevas de los tayos, organizó una expedición sin precedentes a la región del Ecuador oriental, en busca del mayor tesoro que cualquier investigador pueda obtener. La verdad. En dicha expedición se involucraron una docena de instituciones científicas y las fuerzas armadas de Ecuador y Gran Bretaña. 


Un echo altamente curioso de ésta expedición es que de la misma participara el reconocido astronauta Neil Amstrong. Las investigaciones Ecuatoriano-Británicas se desarrollaron por 35 días, instalando un generador de electricidad en el campamento base, a escasos metros de la boca misma de la Cueva, descendiendo a diario a las profundidades para desarrollar sus “investigaciones geológicas y biológicas”. Según el informe final, la comisión de estudiosos concluyó que la Cueva de los Tayos no tenía origen artificial, y que no existían indicios de trabajo humano. Todo lo había hecho la naturaleza…



Una conclusión desconcertante teniendo en cuenta los claros dinteles y bloques de piedra que se pueden encontrar en el sistema intraterreno, muy similares a los que halló, paradójicamente, el equipo de arqueólogos de la expedición a mitad de camino entre el campamento base y la unión del río Coangos con el Santiago. Hallaron un muro megalítico de aproximadamente 4,50 metros de largo por 2,5 metros de alto.



El espeleólogo argentino Julio Goyen Aguado -presente en las primeras expediciones a la Cueva de los Tayos, incluyendo la incursión ecuatoriano-británica- sostenía que la expedición de 1976 fue financiada por la Iglesia Mormona, ya que las planchas metálicas que aludía Moricz recordaban las propias planchas de oro que recibiera el profeta Joseph Smith de manos del ángel Moroni. Teniendo en cuenta diversas leyendas mormonas apuntan a que los citados registros estarían ocultos actualmente en algún lugar de la cordillera de los Andes, es curioso notar que la zona donde se ubica la Cueva de los Tayos se denomina “Morona”, similar al nombre del “enviado” que contactara a Smith. Sea como sea, Aguayo -ya fallecido- sospechaba que Stanley Hall pertenecía a los Servicios Secretos del Reino Unido, además de formar parte de la masonería inglesa, sumamente interesada en encontrar la biblioteca metálica. Neil Armstrong, y recordemos bien esto, también era masón. Los resultados oficiales de la investigación se pueden leer en éste sitio: Ecuador : La cueva de los tayos


El Misterio de una Civilización intraterrestre


La creencia en civilizaciones intraterrestres muy evolucionadas espiritualmente forma parte de muchas tradiciones filosóficas o religiosas del mundo. Tampoco es desdeñable el número de personas que dan testimonio de una “realidad fantástica” con zonas cálidas, llenas de vida vegetal y valles perdidos e en lugares inhóspitos de nuestro subsuelo. Incluso autores como Julio Verne, James Hilton, C. W. Leadbeater, John G. Fuller, el polémico Raymond Barnard; y aventureros como Ferdinand Ossendowski y Nicholas Roerich, han hablado de estos reinos subterráneos a través de sus novelas. ¿Podría nuetsro planeta haber albergado vida en su interior en el pasado? – Acaso podría hacerlo en la actualidad?. El Sistema de cuevas de Ecuador representa solamente una de tantas historias reales o leyendas sobre ésta hipótesis como las cuevas subterráneas de Yucatán, las montañas de Paucartambo en Perú, la sierra del Roncador en Brasil, las cuevas de Afganistán, el monte Kailós en el Tíbet – que conectan no sólo áreas diferentes dentro del mismo continente; sino que, en opinión de algunos investigadores, bien podrían unir diferentes partes del mundo.



Numerosas tradiciones antiguas se basan en la existencia de ciudades intraterrenas conectadas mediante una vasta red de pasadizos.

domingo, 8 de septiembre de 2013

martes, 3 de septiembre de 2013

AUGURIOS DE INOCENCIA





Para ver un mundo en un grano de arena, 
y un cielo en una flor silvestre, 
sujeta el infinito en la palma de tu mano, 
y la eternidad en una hora. 

Un petirrojo en una jaula 
despierta la furia de los cielos. 
Un palomar repleto de palomas y pichones
estremece cada región del infierno. 
Un perro hambriento en la puerta de su amo 
predice la ruina del Estado. 
Un caballo maltratado en la carretera 
reclama al cielo sangre humana. 
Cada súplica de la liebre perseguida
desgarra una fibra del cerebro.
Una alondra en el ala herida, 
un querubín deja de cantar. 
El gallo de riña armado para la pelea
asusta al sol naciente.
Cada aullido del lobo y del león
despierta un alma humana del infierno. 
Los ciervos salvajes, vagando aquí y allá, 
sustraen al alma humana del cuidado.
El cordero sacrificado engendra luchas públicas, 
y sin embargo, perdona el cuchillo del carnicero. 
El murciélago que revolotea al final de la víspera 
abandona al cerebro incrédulo. 
El búho que invoca la noche 
pregona el temor del no creyente. 
Quien hiera al pequeño reyezuelo 
jamás será amado por los hombres. 
Quien desate la ira del buey 
jamás será amado por la mujer. 
El perverso niño que mata a la mosca
sufrirá la enemistad de la araña. 
El que atormenta al espíritu del escarabajo 
teje una glorieta de noche eterna. 
La oruga en la hoja 
reitera el dolor de tu Madre. 
No mates a la polilla ni la mariposa, 
porque el Juicio Final se acerca. 
Aquel que entrene al caballo para la guerra 
nunca atravesará la franja Polar. 
Alimenta al perro del mendigo y al gato 
de la viuda, y engordarás. 
El mosquito que canta su canción de verano 
obtiene veneno de la lengua del difamador. 
El veneno de la serpiente y del tritón 
es el sudor de los pies de la envidia.
El veneno de la abeja 
es la envidia del artista. 
La túnica del príncipe y los harapos del mendigo
son hongos venosos en la bolsa del avaro.
Una verdad dicha con mala intención 
derrota todas las mentiras que puedas inventar. 
Está bien, así debe ser; 
el hombre fue hecho para la alegría y la tristeza; 
y cuando lo sabemos, 
caminamos seguros por el mundo. 
La alegría y la aflicción se entretejen sutilmente, 
un vestido divino para el alma:
Debajo de cada dolor y tristeza 
se esconde una alegría hecha de seda. 
Una criatura es algo más que una apretada faja:
en todas estas tierras humanas
fueron creadas herramientas y nacidas las manos
que cada agricultor comprende. 
Cada lágrima vertida en cada ojo 
se convierte en una criatura eterna; 
Esto es comprendido por la inteligencia femenina
y se vuelve regocijo.
El balido, el ladrido, el bramido, y el rugido
son olas que golpean en las costas del cielo. 
La criatura que llora por la vara oculta
escribe Venganza en los reinos de la muerte. 
Los andrajos del mendigo, agitándose en el aire, 
desgarran al cielo en harapos.
El soldado armado con espada y pistola, 
paralizado golpea contra el sol del verano. 
La moneda de un hombre pobre vale más 
que todo el oro de la costa africana. 
Un ácaro arrancado de las manos del labrador
comprará y venderá las tierras del avaro:
o, protegido desde lo alto, 
venderá y comprara a la nación entera. 
Quien se burle de la confianza del niño
será burlado en la vejez y en la muerte. 
Quien enseñe al niño a dudar 
de la corrompida tumba nunca escapará. 
Quien respeta la confianza del niño 
triunfa sobre el infierno y la muerte. 
Los juguetes del niño y las razones del anciano
son los frutos de las dos estaciones. 
El inquisidor sentado astutamente, 
nunca sabrá cómo responder. 
Aquel que responda a las dudas
apagará la luz del conocimiento. 
El más fuerte veneno jamás conocido 
provino de los laureles del César. 
Nada puede deformar la raza humana 
tanto como el brazal de la armadura de hierro. 
Cuando el oro y piedras preciosas adornen el arado, 
se inclinará la envidia ante las Artes pacíficas . 
Un acertijo o el canto del grillo, 
sirven para dudar de la respuesta correcta. 
La pulgada de la hormiga y la milla del águila 
hacen sonreír a la defectuosa filosofía. 
El que duda de lo que ve 
nunca creerá, haz lo que te plazca. 
Si el sol y la luna dudaran, 
Se apagarían de inmediato. 
Harás bien en apasionarte
pero no es bueno que una pasión te domine. 
La puta y jugador, autorizados por 
el Estado, edifican el destino de esa nación.
El grito de la ramera de calle en calle
tejerá la mortaja de la vieja Inglaterra. 
El grito del ganador, la maldición del perdedor
danzan ante la carroza fúnebre de Inglaterra. 
Cada noche y cada mañana 
algunos nacen a la miseria, 
cada mañana y cada noche 
algunos nacen al dulce placer. 
Algunos nacen al dulce placer, 
algunos nacen a la interminable noche. 
Somos conducidos a creer una mentira 
cuando no vemos a través del ojo, 
que nació en una noche para perecer en una noche, 
mientras el alma dormía entre rayos de luz. 
Dios aparece y Dios es luz
para las pobres almas que moran en la noche,
pero su forma humana se presenta
a aquellos que moran en los reinos del día.



William Blake


http://ustedleepoesia2.blogspot.com.ar/2009/05/augurios-de-inocencia.html

El efecto de las erupciones solares en la glándula pineal




Según el estudio publicado en la revista New Scientist en 1998, hay una conexión directa entre las tormentas solares del Sol y los efectos biológicos humanos.

El conducto que facilita las partículas cargadas del Sol a la perturbación humana - es el mismo conducto que dirige el clima de la Tierra - el campo magnético. Los animales y los seres humanos tienen un campo magnético que lo rodea - de la misma manera que el campo magnético rodea a la Tierra como un protector.

De 1948 a 1997, el Instituto de Problemas de Ecología Industrial del Norte en Rusia encontró que la actividad geomagnética mostró tres picos estacionales cada uno de esos años (marzo a mayo, en julio y en octubre).

Cada pico coincide con un aumento de la incidencia de,
  • ansiedad
  • depresión
  • trastorno bipolar
  • suicidio,
...en la ciudad de Kirov.

La actividad electromagnética del sol afecta nuestros dispositivos electrónicos y el campo electromagnético humano. Estamos físicamente, mentalmente y emocionalmente alterados por cargas electromagnéticas del sol, nuestro cuerpo puede sentirse somnoliento, pero también puede volverse altamente energizado.

Los efectos psicológicos de la EMC (eyección de masa coronal) suelen ser de corta duración e incluyen,
  • dolor de cabeza
  • palpitaciones
  • cambios de humor
  • sensación de malestar general
  • comportamientos caóticos o pensamiento confuso, y los comportamientos erráticos también aumentan
Las tormentas solares pueden conducir nuestras emociones y maximizar ambos lados, bueno y malo - el punto aquí es ser consciente de ello.

La glándula pineal en el cerebro también se ve afectada por la actividad electromagnética, lo que provoca que la glándula produzca exceso de melatonina, una hormona que puede causar somnolencia, pero, también es sabido que algunas personas tienen efectos secundarios opuestos, por lo general aquellos que son conscientes de los efectos .




Montando la ola de energía - Estimulación de la Glándula Pineal

Nuestras glándulas pineales tienen exceso de producción de melatonina durante las tormentas solares - actividad electromagnética.

Muchos de los efectos biológicos de la melatonina se producen a través de la activación de los receptores de la melatonina, mientras que otros son debido a su papel como penetrante y potente antioxidante, con un papel particular en la protección del ADN nuclear y mitocondrial.

La glándula pineal también se conoce como el tercer ojo, y el tercer ojo también se conoce como el ojo interior.

El tercer ojo es un concepto místico y esotérico, refiriéndose en parte al chakra (en la frente) ajna en ciertas tradiciones espirituales dhármicas, en particular, el hinduismo.

Este concepto fue adoptado más adelante por los místicos y espiritualistas cristianos, así como personas de otras confesiones religiosas. También se habla de ella como la puerta que lleva dentro a los reinos interiores y espacios de conciencia superior.

Entre los místicos cristianos, el término se utiliza en un sentido amplio como una perspectiva no dualista. En la espiritualidad de la Nueva Era, el tercer ojo puede simbolizar un estado de iluminación o evocación de imágenes mentales que tienen significación espiritual o psicológica profundamente personal.

El tercer ojo es a menudo es asociado con,
  • visiones
  • clarividencia (que incluye la capacidad de observar chakras y auras)
  • precognición
  • experiencias fuera del cuerpo
Las personas que presuntamente han desarrollado la capacidad de utilizar su tercer ojo son a veces conocidas como los videntes .

Por  razones que la mayoría de ustedes conocen - los seres humanos tienden a tener sus glándulas pineales fuertemente calcificadas - dormidas.

El fluoruro (que se encuentra en el agua del grifo, pasta de dientes, alimentos procesados ​​...) es sólo una de las cosas que causa la calcificación de la glándula pineal. El fluoruro es atraído magnéticamente a la glándula pineal, donde forma cristales de fosfato de calcio más que en cualquier otra parte del cuerpo. ¿Cómo descalcificar la glándula pineal?


El tercer ojo debe ser activo, vibrante y fuerte... el proceso de descalcificación a veces incluye dolores de cabeza y somnolencia... lo mismo que se dice de las tormentas solares.

del Sitio Web WakingTimes 


El Ojo en el Cielo: La conexión magnética entre el Sol y la glándula pineal

La relación entre la glándula pineal y el Sol es un emblema de la relación entre el hombre y el cosmos. Probablemente uno de los ejemplos más estimulantes y significativos del principio hermético más citado en el ámbito de la esoteria: “cómo arriba, es abajo” (la holofrástica de la existencia). Un principio de correspondencia que pese a ser el fundamento cognitivo de la “ciencia” antes de la ciencia, es decir de los padres de la ciencia (de personajes como Paracelso, Giordano Bruno y el mismo Isaac Newton, quien hizo una traducción de la Tabla Esmeralda), ha sido relegado al terreno de la superstición o del pensamiento mágico; relumbrando herejía en la estructura racional de la mente científica. Sin embargo, hoy en día tenemos evidencia “científica” que sugiere convincentemente que el cosmos –”el mundo de las esferas”—tiene una influencia en la psicobiología humana.  Y la clave para entender esta “influencia”, no ya sólo desde el plano simbólico de la astrología, es la glándula pineal, ese gran misterio de la psique.
Este acercamiento a este enigmático tema –sin duda una de las vetas centrales del misticismo humano—viene a colación de las recientes tormentas solares que han estado arribando al planeta con renovada intensidad, como generalmente ocurre en julio, pero marcando esta vez una especie de despertar dentro del ciclo de 11 años de nuestra estrella central. La posibilidad de que nuestro estado de ánimo e incluso nuestro estado de salud general se vea afectado por una emanación de partículas energéticas en el Sol hace algunos años les habría parecido como una aberración o un anatema a la mayoría de los científicos; hace cientos de años, les habría parecido como algo completamente natural e ineludible. Hoy en día algunos estudios, y sobre todo un entedimiento del funcionamiento de los campos magnéticos y de la glándula pineal, muestran claramente que las llamadas tormentas solares inciden en nuestro estado de ánimo y en nuestro comportamiento.
El efecto de las tormentas solares en tu cerebro
El prestigioso sitio de divulgación científica New Scientist publicó hace 4 años un artículo en el que se citan una serie de estudios que investigan la relación entre las tormentas solares, el geomagnetismo y el comportamiento humano. Particularmente interesante es el trabajo del científico ruso Oleg Shumilov, quien, partiendo de la premisa de que muchos de los animales son sensibles a los campos magnéticos (¿y por qué no el ser humano?), investigó la afectación del geomagnetismo en la psique humana. Shumilov correlacionó datos de la actividad geomagnética de 1948 a 1997 y descubrió que durante los picos de actividad, de marzo a mayo, en julio y en octubre –detonados por tormentas solares– había un incremento paralelo en el número de suicidios en la ciudad de Kirovsk (un estudio en Australia y otro en Sudáfrica replicó el hallazgo de Shumilov).
Otro estudio, realizado por Michael Rycroft, ex director de la Sociedad Europea de Geociencias, encontró una correlación entre perturbaciones cardiovasculares y perturbaciones geomagnéticas. Según Rycroft, problemas de salud geomagnéticos afectan hasta al 15% de las personas (así que tal vez tú seas una de ellos, por si querías descubrir el algoritmo de causas y efectos que determinan tu estado de salud  actual).
Tal vez no sea la Luna (o por lo menos no sólo ella), también magnética, la que nos altera las hormonas y desquicia. Un estudio publicado en el British Journal of Psychiatry (todos estos estudios pueden ser consultados en el link a New Scientist) muestra un incremento del 36.5% en hombres admitidos a un hospital por depresión en la semana posterior a una tormenta geomagnética.
¿Cómo es que estas llamaradas solares, también responsables de los sublimes fuegos de plasma de las auroras, nos afectan tanto?  Al parecer se debe a que alteran nuestra producción de melatonina, un neurotransmisor que se produce en la glándula pineal, responsable de regular nuestro patrones de sueño y biorritmos. Según la psiquiatra de la Universidad de Columbia, Kelly Posenr, la actividad geomagnética puede “desincronizar los ritmos circadianos y la producción de melatonina”.
La  glándula pineal es una glándula endócrina que yace entre los dos hemisferios cerebrales, a la altura del entrecejo. Aunque no se conoce bien a bien su funcionamiento –hasta hace poco más de 50 años se pensaba que era un excedente de la evolución sin una función determinada, acaso solamente el centro de numerosas especulaciones. Hoy sabemos que  por lo menos produce melatonina, una hormona cuya producción se ve afectada por la luz. La oscuridad, por ejemplo, hace que se secrete melatonina –y es por esto que nos es más fácil dormir en la oscuridad (pero en realidad diferentes longitudes de onda de luz hacen que se secrete melatonina en diferentes frecuencias). Esta hormona juega un papel también en el  trastorno afectivo estacional (“la depresión invernal”); interactúa con el sistema inmunológico, tiene propiedades de antienvejecimiento y sirve como antioxidante.
Si bien es importante recalcar que para la ciencia actual la glándula pineal es todavía una región relativamente inexplorada, sabemos que contiene vestigios de una retina y parece operar como transductor magnético. Las células pinealocitas en muchos vertebrados no-mamíferos son similares a las células de la retina (algunos reptiles cuentan con un tercer ojo parietal fotosensible que les permite usar al Sol como compás; las aves son capaces de “ver” el campo magnético a través de fotorecpetores que se encuentran en la glándula pineal ). Algunos científicos creen que las células pineales en todos los vertebrados comparten un ancestro  evolutivo en común con las células retinales (no es quizás casualidad que la glándula pineal históricamente sea identificada con “el tercer ojo” o con un ojo dormido, literalmente parece que es un tercer ojo dormido).
Aunque las producción de melatonina en la glándula pineal podría estar determinada por una conexión con los nervios ópticos, es interesante explorar la posibilidad de que esta pequeña glándula en forma de cono de pino tenga, en sí misma, una cierta capacidad fotoreceptora y magnetorecpetora. Recientemente se ha descubierto la presencia de minerales ferromagnéticos (es decir que pueden actuar como magnetos) en la glándula pineal. Un estudio realizado en la Universidad de Ben Gurion, en Israel, encontró la presencia de microcristales de calcita en la glándula pineal. Los autores del estudio señalan que “estos cristales podrían ser responsables de una transducción biológica electromagnética”, lo que es sugerido por su “estructura y propiedades piezoeléctricas”. ¿Son estos minerales los que interactúan con los campos geomagnéticos producidos por la lluvia de fotones del Sol que choca con la atmósfera de la Tierra?
La percepción del Sol Invisible
Hasta ahora hemos visto, desde una perspectiva científica, que la glándula pineal, a través de una sensibilidad –no del todo entendida– a los campos magnéticos, convierte la luz del sol en un determinado estado mental. Aquello que se genera a millones de kilómetros de distancia en la corona de una estrella acaba siendo parte de nuestra modulación psíquica (el Sol se convierte en tus pensamientos). Esto, a grandes rasgos, parece ser un razonamiento científicamente intachable. Esto de manera más sutil, es justamente lo que la filosofía mística (o ciencia oculta) lleva diciendo miles de años.
Si bien el descubrimiento de la afetación psicobiológica a los fenómenos astronómicos es una incipiente, y aún controversial, línea de estudio en la ciencia moderna, antiguamente incluso se tenía una disciplina específicamente dedicada a estudiar la patología humana y su relación con eventos astronómicos y movimientos planetarios (más allá de la astrología): las iatromatemáticas
Que la glándula pineal podía ser un órgano para percibir una luz invisible (un campo magnético, por ejemplo) fue claramente atisbado por el pensamiento védico. En los Upanishads se habla del ser humano como una entidad compuesta por 10 puertas. Nueve de ellas (los ojos, las fosas nasales, los oídos, la boca, la uretra, y el ano) llevan hacia fuera, a la percepción del mundo exterior. La décima puerta, el tercer ojo (ubicado en el  ajna chakra, en el entrecejo, en el caso de Shiva, entre una guirnalda de serpientes) es el puerto de acceso a los mundos interiores (al decir interiores la referencia es a las habitaciones interiores de la mansión de la mente de Dios, donde yacen los mundos superiores, las dimensiones astrales). El tercer ojo es siempre, a través de diversas culturas, la apertura divina –la visión holográfica–  dentro del ser humano.
En el Bhagavad Gita se habla de la apertura de esta puerta en el momento cúlmen:
Aquel que en el momento de la partida no distrae su mente y su amor, estando en el Yoga (en fusión con Ishvara [el Sol detrás de la oscuridad], con el Dios Creador, la Conciencia Primordial), quien abre el pasaje de energía entre los ojos – aquel obtiene el más Alto Espíritu Divino.
Según la filosofía vedántica advaita, el ser humano proyecta sus propios atributos en el Brahman, el supremo espíritu cósmico, de suyo inconmensurable. La aparición del infinito Brahman en la finita mente humana es conocida como Ishvara, también representado en el Bhagavad Gita como el Sol. De aquí  es posible extrapolar una relación intrínseca en la recurrente representación de la divinidad como el Sol en la mente humana, de la luz como lo divino.
La evolución religiosa de esta relación entre la glándula pineal y el Sol (una relación del hombre como imagen de Dios) tiene un claro hito en Egipto. Aquí tenemos una serie de repersentaciones que parecen indicar que los egipcios tenían conocimientos de la glándula pineal asociados con un tercer ojo, u ojo espiritual. Por una parte tenemos la representación como un ojo único de Horus, el dios del Sol, hijo de Osiris e Isis (“el hijo del nuevo eón”) y como tal símbolo de la fusión de los opuestos –al igual que la glándula pineal yace en el centro del cerebro, entre los hemisferios y entre los dos ojos. Este símbolo parece haber evolucionado en el símbolo cristiano del Ojo de la Providencia (recordemos que Cristo es un avatar arquetípico de Osiris) y en el masónico del Ojo en la pirámide destruncada (el Ojo que Todo lo Ve). Ahí mismo tenemos el báculo de mando de Osiris, en el cual aparece un cono de pino con dos serpientes entrelazadas. Sin duda uno de los símbolos más poderosos de la historia, evocando el conocimiento, la medicina y  la alquimia –quizás en un preclaro atisbo, justamente a través de la visión interna, del ADN—y posiblemente también a la serpiente kundalini (una conexión entre Shiva y Osiris), la energía vital que se eleva desde los genitales hasta el trecer ojo y la coronilla, a su paso encendiendo y depurando los centros energéticos.
El cono de pino al parecer es un símbolo de la glándula pineal, activada a través del encauzamiento de la energía kundalini. La forma conífera de esta glándula hizo que se le llamara “pineal” o relativa al pino, según fue acuñado por el médico griego Galeno. La presencia del cono de pino puede observarse en el  báculo del Papa y en la misma Plaza de San Pedro, donde una inmensa estatua de ´

cono de pino está rodeada de unos pavorreales (aves relacionadas con la divinidad en Egipto). Estos dos símbolos, el cono de pino y el ojo en un triángulo, aparecen en numerosas iglesias y templos alrededor del mundo. Por ejemplo, en la Catedral de la Ciudad de México puede observarse el Ojo de la Providencia en más de un altar y en los motivos pineales, que para el observador incauto podrían confundirse como meras decoraciones, en la estructura de la nave. Aunque también habría que decir que en la espiral que forman los conos de pino se ha observado la secuencia Fibonacci y la proporción del número áureo, así que además de esta connotación esotérica, tiene una armonía estética que podría atraer sin la necesidad de una significación oculta.


Es curioso que el padre del racionalismo –esa filosofía eminentemente atomista y dualista–, Rene Descartes, haya entrevisto, en lo que para sus críticos fue un delirio, un centro unitario espiritual en el cerebro humano. Descartes famosamente designó la glándula pineal como el asiento del alma. La paradoja es doble, el hombre que concibió el racionalismo (después de un revelador sueño) usó lo que a la postre parece ser más la intuición que el pensamiento racional para ubicar el tercer ojo. En todos los demás sitios Descartes encontraba la dualidad, menos en esta glándula pineal, la cual describió como una flama pura que era llenada por espíritus animales y la cual integraba la percepción humana. Este “gran error” de la anatomía filosófica de Descartes hoy en día parece como un destello de genio.
No pretendemos aquí comprobar la existencia del alma humana o que ésta se encuentra en la glándula pineal; sí buscamos formar conexiones significativas que inspiren a la exploración del simbolismo y del sentido de nuestra vida dentro del misterio. En este espíritu es interesante traer a colación el trabajo del Dr. Rick Strassman, una de las pocas personas que ha podido realizar estudios con dimetiltriptamina (DMT), una poderosa molécula de acción psicodélica que, según este médico de la Universidad de Nuevo Mexico, podría ser secretada por la glándula pineal y podría ser responsable de detonar lo que se conoce como experiencias cercanas a la muerte. Hay que enfatizar en que, pese a lo que a veces se dice, Strassman no ha probado que la glándula pineal genere DMT o que el ser humano lo secrete, muy similar en su composición a la serotonina, en el momento de su muerte. Sin embargo, Strassman sugiere que la glándula pineal cuenta con todos los precursores necesarios para generar DMT y es el asiento lógico de esta sustancia que por otro lado, como la melatonina, parece tener una relación con la generación de vívidas imágenes oníricas, parafraseando a Shakespeare, parece ser la “sustancia de la que están hechos los sueños”. 
Curiosamente la ayahuasca, “la viña de los espíritus”, está compuesta de dos plantas que parecen tener alcaloides que son secretados de manera natural en la glándula pineal. Por una parte la chacruna, la planta que contiene DMT, y por otro lado la liana Banisteriopsis caapi, que contiene alcaloides conocidos como beta-carbolinas, los cuales actúan como inhibidores de la monamina oxidada y hacen activo el DMT vía oral. Alcaloides beta-carbolinas como la pinolina y la triptolina se forman en la glándula pineal de manera natural. Chamanes y sanadores que utilizan ayahuasca sostienen que sus visiones no son alucinaciones, ¿acaso esto se debe a que químicamente se consigue activar el tercer ojo en la glándula pineal?
Esta relación entre los espíritus y la glándula pineal tiene otra conexión, que para algunos podría ser solo una casualidad, pero que para otros apunta a que lo que decía Descartes podría ser una inesperada verdad metafísica. En los textos del Bardo Thodol (o Libro Tibetano de las Muerte) se dice que el alma reside en el mundo intermedio (en el bardo) por 48 días y en el día 49 reencarna en el feto humano. Aparentemente la glándula pineal puede ser detectada el día 49 en el feto humano,  más o menos el mismo tiempo al que se puede observar por primera vez los genitales de un bebé. Esto ha sido tomado, de manera especulativa y sin base científica, como una especie de guiño de que es a través de la glándula pineal que el alma –o aquella porción divina que posee al cuerpo—entra al mundo.  De cualquier manera merece una investigación más profunda.
Buena parte de las prácticas de meditación que conocemos, inundadas sin duda de la filosofía new age que transforma las viejas tradiciones en cómodas versiones pop que se ajustan a nuestra idiosincracia moderna occidental, se centran en la activación o al menos en la concientización de la glándula pineal (tercer ojo). Proliferan dietas, audiocassettes, canalizaciones, aparatos cuánticos y demás parafernalia ritualística dedicada a este “santo grial”  (o micro star gate) de la conciencia humana (algunos incluso aseguran activar tu glándula pineal por solo $9.99). Se habla al mismo tiempo de una supuesta conspiración mundial para mantener esta glándula en un estado de sopor masivo. Y ciertamente la mayoría de las personas adultas tienen la glándula pineal calcificada –algo que ha sido observado tempranamente en niños de hasta 2 años. Dentro de la teoría de la conspiración se cree que esto se debe al flúor que se utiliza en las pastas de dientes y que se ingiere en el agua potable de las ciudades –algo que aparentemente sería hecho de manera intencional por los Iluminati (¿quién más?) dueños  celosos del secreto del Ojo que Todo lo Ve,  para negar a las masas el poder de una glándula pineal sana (percibiendo el rostro verdadero) y activa en un mundo fantasmagórico, más allá de la ilusión de Maia-Matrix. No ahondaremos sobre este tema, harto complejo y pantanoso, que suele caer en la más obtusa paranoia; el lector puede aventurarse por su cuenta.
La pregunta fundamental es si el  tercer ojo, ubicado en la glándula pineal, esa puerta solar secreta en el cerebro humano, es solamente una metáfora de la iluminación (y de la aniquilación de la dualidad) o verdaderamente un órgano en estado de duermevela que puede activarse a través de ciertas técnicas arcanas y de una correcta interacción con la energía electromagnética que proviene del cosmos en la forma de fotones (la partícula que no tiene antipartícula, unidad cuántica de la información en su estado puro e indeterminado). Muchos de los grandes místicos de la historia de la humanidad han hablado metafóricamente de la iluminación haciendo referencia a un ojo que percibe lo que yace velado y que desencadena un cambio sustancial en la conciencia orgánica.
En el evangelio de Mateo (6:22) se dice  “La luz del cuerpo es el ojo; de esta forma a si tu ojo es uno, todo tu cuerpo estará lleno de luz”.
Se le atribuye a Buda haber dicho “Oh hombre de nobleza,  recuerda el cielo puro abierto de tu naturaleza verdadera. Regresa a él. Confía en él. Es tu hogar”, lo que se interpreta como una metáfora de la (re)apertura del tercer ojo –también simbolizado como una perla de luz azul.
William Blake en su poema Augurios de Inocencia, donde también describe un fractal (un mundo en un grano de arena) también habla sobre este misterioso ojo: “We are led to believe in a lie, when we see not though the Eye”. Una mentira nos guía cuando no percibimos con el Ojo, el Ojo que nació “cuando el alma dormía en rayos de luz”. ¿El Ojo que ha sido secuestrado por fuerzas oscuras?
Sir Thomas Browne lo evoca tangencialmente en una frase que siempre me ha parecido hermosa y enigmática: “Life is a pure flame and we live by an invisible sun within us” (“la vida es una flama pura y vivimos como por un sol invisible dentro de nosotros”). Ese sol invisible, en una interpretación libre, debe de ser el ojo secreto que participa en la luz divina.
Una última pincelada de esta relación entre el ojo y el Sol, según los Brahma Sutras, cuando un hombre es llevado más allá de la muerte “la palabra se convierte en fuego e ilumina, la respiración se convierte en viento y purifica, y el ojo se convierte en el Sol y arde”.
El misterio está cifrado en el lenguaje de los símbolos. La trinidad entre el Ojo, el Sol, y Dios es uno de los andamios simbólicos más profundos y enigmáticos.  Podemos hablar mucho sobre esta relación y hasta encontrar destellos poéticos de iluminación verbal, pero  no estaríamos más que rodeando una representación, sembrando un laberinto. Si queremos comprender el secreto de este misterio, tendremos que probar con nuestro propio cuerpo abrir ese ojo interno. Todo lo demás será solamente reciclaje metafísico en torno a un espejo, donde hay un ojo atrapado que no puede mirarse a sí mismo. O donde alguien cuenta una historia sobre una supuesta sociedad secreta que se hace llamar “los Iluminados”.
Twitter del autor: @alepholo