por Montalk
Gente vacía. Personas títeres. Cartones recortados. Objetos
teledirigidos,
Portales Orgánicos. Caracteres de fondo.
¿Porqué existen siquiera esos términos?
Porque por necesidad tuvieron que ser inventados por aquellos que
independientemente observaron el mismo fenómeno desconcertante, uno
para el cual no hay nombre oficial: algunas personas parecen carecer
de algo muy importante en su interior. Mientras que no son
necesariamente menos inteligentes, exitosos o físicamente sanos como
cualquier otra persona, ellos, no obstante, no muestran ningún
indicio de tener ninguno de los posibles componentes superiores de
su conciencia.
Con el transcurso de los años he recibido correos electrónicos de
lectores que llegaron a esta misma conclusión. Ellos observaron que
algunas personas eran extrañamente unidimensionales y vacías en su
interior.
Esta observación no es difícil de perder, pero es fácil de evitar
racionalizar, especialmente con la sociedad moderna siendo tan
pesadamente lavados de cerebro, con el concepto políticamente
correcto pero poco realista de que cada uno es completamente igual
en todos los sentidos, que hace caso omiso de las diferencias
funcionales debido a:
Antecedentes
La idea de gente vacía amaneció primero en mí en 1999 después de
haber hecho mucha investigación en sociópatas y psicópatas, siendo
su condición médica conocida como
TPA o “Desorden Antisocial de
Personalidad.”
Mi interés en el tema surgió a raíz de haber sido forzada durante
muchos años a sufrir bajo alguien de quien más tarde supe que tenía
todas las señales de ser un sociópata.
Sin corazón y sin alma fueron términos descriptivos, pero poco sabía
yo cual literalmente ciertos eran. Había notado en esta persona como
un vacío detrás de los ojos y una esencia de conciencia muy
superficial, lo que parecía ser el origen de los comportamientos que
observé.
Eventualmente me di cuenta que esta misma condición raíz estaba
presente en algunos otros quienes no eran sociópatas hacia el
exterior, pero cuya carencia de corazón se enmascaraba en un
exterior social muy bien adaptado. En otras palabras, lo que la
psiquiatría diagnosticaría como TAP serían solo las más extremas,
criminales y descuidadas manifestaciones de una condición que, de
otra manera, se expresa más ampliamente de un modo socialmente
aceptable y menos incriminatorio. Esto último es lo que pudiera
contar para el cuerpo de gente vacía presente en la población.
¿Pero exactamente que es lo que falta en ellos?
La respuesta es clara si nos fijamos en sus comportamientos comunes
y cualidades de la conciencia.
Características Psíquicas y Conductuales
Su conducta tiende a ser convincente, superficial, egoísta,
narcisista, mundano, depredador y materialista.
A veces estos rasgos son camuflados por un exterior socialmente
pulido, pero cualquiera con un ojo que discierne puede ver a través
de su disfraz. Ellos carecen de individualidad, de pensamiento
independiente y son fuertemente polarizados hacia mantener una
mentalidad de rebaño.
Ellos carecen de comprensión de cualquier cosa más allá de la esfera
material de los cinco sentidos, y no tienen ningún interés en
asuntos metafísicos, excepto como accesorios llamativos como para
reforzar su imagen social. Ellos también parecen totalmente
incapaces de empatía, introspección y un auto-sacrificio voluntario.
Sin embargo, en presencia de otros ellos pueden poner una llamativa
muestra de preocupación, angustia o altruismo para propósitos de
manipulación social. Por ejemplo, lágrimas de cocodrilo para obtener
simpatía y compasión, o haciendo algo bueno por otro únicamente para
extorsionarles más tarde un favor.
La exploración física de su conciencia revela algo interesante. Hay
cierta simplicidad, llanura e inercia en su esencia, aún si sus
intelectos son altamente desarrollados. A diferencia de otros, su
energía consciente es más difusa, opaca, impermanente y amorfa en
lugar de ser sólida, chispeante, cristalizada y concentrada.
Dicho de otra manera, sus mentes son como castillos de arena en
lugar de castillos reales. Hay algo rudimentario y animal piloteando
sus cuerpos. Pareciera como si tienen conciencia del mismo modo que
las plantas y los animales tienen, pero no una auto-conciencia como
se supone que tienen los seres humanos.
Hay una importante diferencia entre la conciencia y la auto-conciencia.
Espíritu - El Componente Faltante
El factor faltante debe ser algo que dota a un ser con auto-conciencia,
voluntad y la capacidad de valorar ideales trascendentales.
Esto va más allá de los factores físicos, como porciones faltantes
del cerebro, genética defectuosa o una mala educación, porque los
últimos son solamente defectos en el hardware y la programación de
la máquina biológica, donde el problema aquí involucra la máquina de
operar la conciencia. Lo que recoge la percepción clarividente o
intuitiva sobre sus conciencias implica factores metafísicos.
¿Cómo llamar a este componente superior de conciencia ausente en
algunas personas?
Usualmente sería clasificada como el alma, pero eso ha causado
demasiada confusión en el pasado. Por ejemplo, los lectores casuales
no familiarizados con la definición no apropiada del pensamiento de
los “sin alma” pensaban que quería decir “completamente carente de
conciencia”, cuando en realidad significa “carente de conciencia
individualizada”. No, ellos sí tienen algún tipo de energía de alma
por virtud de estar vivos, pero el alma no está investida con una
chispa superior de verdadera sensibilidad y conciencia de sí misma.
Por ello, yo llamaría a esta chispa superior “espíritu” y la
definiría como sigue:
El espíritu es el núcleo de la conciencia individualizada, aquel
aspecto permanente de uno siendo la representación del Verdadero
Ser, el cual acumula experiencias y sabiduría espiritual a través de
la vida, sobrevive a la muerte física y permanece intacto al
reencarnar, para continuar creciendo hacia el cumplimiento de su
potencial.
Es la chispa divina, la sede del libre albedrío, el
fragmento holográfico del Creador residiendo en el centro mismo de
su ser, el “Yo” es decir usted, el observador de la conciencia
interna capaz de observar incluso su propia auto-observación.
Parece que no todos los seres humanos tienen espíritu.
Por lo tanto no tienen conciencia de sí mismos, individualidad,
sabiduría, empatía, inteligencia creativa o conciencia. Lo que
confirma aún más esta hipótesis es que, como lo estaremos viendo más
adelante, uno pudiera observar una total ausencia del destino,
sincronicidad, sueños simbólicos, lecciones espirituales,
crecimiento del alma y karma en sus vidas.
Es de esperarse que si ellos no tienen nada permanente en ellos que
sobrevive a la muerte y reencarna, porque solamente el espíritu
puede ganar de tales cosas.
Sin espíritu, ellos son seres temporales, cuya conciencia se forma
un poco antes del nacimiento y se disuelve un poco después de su
muerte. Y si esto es así, entonces, para ellos, las lecciones de la
vida espiritual no sirven ningún propósito, el karma de las vidas
pasadas no existe, no hay un Ser Superior actuando como chaperón, ni
tendrían un genuino interés en nada que sirva a un propósito más
allá de su actual existencia mortal.
Por ello es de esperarse que sean particularmente materialistas,
mundanos ellos y mundanos en sus ambiciones. La observación confirma
esto también.
Otros Componentes
¿Cómo podemos entender mejor todo esto?
Entendiendo los varios componentes y cómo éstos combinan para hacer
el todo de un ser, podemos agarrar las numerosas diferencias y
similitudes entre humanos con y sin espíritu 1.
Aparte del espíritu, los otros componentes son cuerpo y alma. El
alma es la interfaz energética no-física entre el cuerpo y el
espíritu. Los ocultistas dividen el alma en cuerpos etéreos y
astrales. La gente “vacía” anteriormente mencionada tiene cuerpos y
almas, pero no tienen espíritus. De esta forma es muy claro que
tienen algún tipo de energía consciente, pero no el núcleo
permanente que retiene la continuidad a través de las encarnaciones.
El alma consiste de dos componentes, el etéreo y el astral.
-
El componente etérico es un campo magnético cuántico que predispone
al cuerpo físico evitar la desintegración entrópica. O para decirlo
de manera más simple, es la energía de fuerza-de-vida que no permite
que se descomponga el cuerpo.
-
El componente astral es más abstracto e intangible. Opera como la
sede de las sensaciones y pasiones conscientemente experimentadas.
Las sensaciones y sentimientos no son solamente reacciones químicas
en el cerebro, ni son pensamientos abstractos en la mente. En su
lugar son las energías vivas residiendo en algún punto intermedio, y
esa zona de amortiguación entre lo completamente físico y lo
completamente metafísico es el componente astral del alma.
Cuerpo y Ego
El cuerpo es el instrumento biológico a través del cual
interactuamos con nuestro entorno físico.
El cuerpo viene con sus propias disposiciones hereditarias, fuerzas
biológicas e instintos y algoritmos conductuales estampados dentro
de el a través de una programación social. Estas influencias
deterministas convergen para crear una inteligencia artificial en
cualquier persona que, por defecto opera el cuerpo como un piloto
automático piloteando un avión.
Esta inteligencia artificial es, por ello, denominado “ego”. Su
proceso fundamental es el de garantizar la supervivencia del cuerpo
optimizando su comportamiento para el entorno físico y social. En
otras palabras, el acondicionamiento externo programa al ego para
lograr la supervivencia en el abriendo desde el cual el
condicionamiento se origina.
Pero el ego no tiene una verdadera conciencia propia. Es solamente
una computadora operando en el hardware neural (y por poder, etéreo)
que simula una identidad viviente. Su mayor ventaja es que, siendo
solamente una computadora, solo tiene que calcular mecánicamente y
reaccionar a situaciones en lugar de reflejarlas profunda y
conscientemente, por lo cual pueden responder mucho más rápido a
situaciones externas.
Para el espíritu, el ego funciona como un dispositivo de software
que automatiza las interacciones con otros humanos y proporciona una
máscara de identidad, programada desde el nacimiento, y apropiada al
entorno local. Algo así como el avatar de un jugador en el juego
Sims, que se ve y actúa como una persona y parece hacer sus propias
cosas cuando no está siendo dirigido por el jugador.
El problema es que el ego es enteramente un producto del pasado, y
el espíritu enteramente fuera del tiempo linear. El primero es
completamente una característica inesperada de la materia, el
segundo es una condensación permanente de la conciencia. Ambos
tienen impulsos que son a menudo diametralmente opuestos, uno
tirando hacia la materialidad y el otro hacia la espiritualidad.
Nuestra conciencia diaria, también conocida como el yo inferior es
una mezcla de ambos, es decir, de la porción del espíritu que brilla
a través de la máscara del ego y se identifica con ella, análogo a
un automovilista tan absorto en el acto de conducir que, para el, el
auto se ha convertido en una extensión de su cuerpo
2.
Influencias Físicas y Espirituales Sobre el Alma
Ahora el alma, que reside entre el cuerpo y el espíritu y es
mediadora entre ellos, es influenciada por ambos.
Adquiere su organización y su función según los impulsos de ambos,
es espíritu y el cuerpo. Por ejemplo, el cuerpo astral respondería
tanto a una droga química que induce una sensación de euforia a
través del cuerpo, y el espíritu deseando invocar una noble
sensación de gozo espiritual, aunque los efectos en el astral no son
tan idénticos.
De igual manera el cuerpo etéreo podría tener su estructura alterada
por alguna herida al cuerpo físico, o de algún bloqueo o anormalidad
en el cuerpo astral, infiltrando su influencia hasta el nivel etéreo.
Cualquier influencia que sea ejercida sobre el alma a través del
cuerpo y el espíritu, sus efectos continúan rezagándose en el alma,
como té que continúa circulando después de haber sido revuelto. Esto
es porqué yo digo que el ego funciona tanto en el hardware neural
como etéreo.
A pesar de originarse en el plano físico, el ego imparte el impulso
de su acondicionamiento sobre lo etéreo 3.
Consecuencias de Carecer de un Espíritu
Tomando en cuenta lo anterior, considere que es lo que sucede cuando
alguien tiene cuerpo, ego y alma, pero carece de espíritu.
En primer lugar, todo su maquillaje sería el resultado de
influencias materiales, como la genética y el entorno. La sede de su
aparente inteligencia sería el ego. Y sin el contrapeso del espíritu,
su ego sería el rey soberano. Así, de conformidad con la función del
ego, tales personas estarían por completo dedicadas a la
supervivencia material y social.
Note que las personas con espíritu, que están conscientes de sus
impulsos espirituales a menudo hacen opciones voluntarias que no
sirven para ganancia financiera, social o egoísta, que van en contra
de las expectaciones de los
principios evolutivos darvinianos, y que
sirven solamente para fines espirituales. Tales impulsos están
ausentes en personas sin espíritu, aunque estén verdaderamente
optimizados para la supervivencia en el mundo físico.
Sin conciencia, empatía o una lucha interna entre el ego y el
espíritu que los retienen, ellos pueden más rápida y fácilmente
tener éxito en sus entornos mundanos, sin importar el costo a los
demás.
Para entender mejor sus diferencias metafísicas, considere lo que le
sucede a la gente con espíritu y sin espíritu después de la muerte
física.
El espíritu y el alma anidados dentro del otro, juntos dejan el
cuerpo físico. Luego de un tiempo, el componente etéreo del alma se
desintegra, dejando solamente al espíritu anidado dentro del cuerpo
astral. El cuerpo astral, entonces, se desintegra. La desintegración
de los cuerpos etéreo y astral, significando la disolución o el
alejamiento del alma es conocido en el esoterismo cristiano como la
segunda muerte 4.
El espíritu liberado, entonces, avanza en el más allá antes de
reencarnar.
La reencarnación involucra que el espíritu se forme para sí un alma
nueva, y luego cae en un nuevo cuerpo físico. En reencarnaciones
secuenciales, la influencia de qué talentos, predisposiciones y
desequilibrios ha adquirido de vidas previas será de gran
importancia en una nueva encarnación.
En el caso de personas sin espíritu, la vida comienza de la
siguiente manera.
Al gestarse el cuerpo del feto en el útero, el alma se forma por
primera vez, como arena de playa siendo reunida en la forma de un
castillo, y se une al cuerpo. Esta combinación produce una
conciencia rudimentaria. Después de nacer, tal persona se vuelve
nada más que un producto de la genética y el entorno, debido a una
ausencia del espíritu. Sin un contrapeso espiritual, las pulsaciones
biológicas y la programación social se convierten en sus primeros
impulsos en la vida.
Tras la muerte física su alma evacua el cuerpo, quizás conteniendo
una persistente huella del ego, y luego de algún tiempo se
desintegra y es reabsorbida en el lago de energías desde el cual
originalmente se formó. Nada de su identidad sobrevive.
Para la gente sin espíritu, esta vida es la única. Ellos se forman
al entrar y se disuelven al salir. No puede ser de otra forma si
carecen de un núcleo de conciencia individualizada.
Por lo tanto, todo lo que una persona con espíritu tiene debido a la
continuidad de sus encarnaciones está faltando en la vida de una
persona sin espíritu. Por ejemplo, alguien sin espíritu no
necesitaría lecciones de vida o experiencias de aprendizaje
espiritual. ¿Cual sería el propósito si lo que sea que se gane
desaparece después de la muerte? Por ello la gente sin espíritu son
los que no pueden aprender lecciones espirituales, que no pueden
ganar espiritualidad de las pruebas de la vida, que no pasan lo que
han ganado a sus sucesivas encarnaciones.
Y así, ellos no tienen ningún interés por las lecciones de humildad,
empatía, compasión, entendimiento o perdón.
En lugar de cambiar como personas a través de la maduración
espiritual en la vida, ellos solamente cambian en el sentido de una
mejor adaptación a la vida a través del acondicionamiento. Por
ejemplo, mientras que una persona con espíritu pudiera ver el error
de sus caminos y volverse humilde, una persona sin espíritu
simplemente aprenderá a no ser atrapado la próxima vez.
El karma es otro factor metafísico ausente en la vida de la gente
sin espíritu. Hay muchos conceptos erróneos sobre el karma, por lo
que primero explicaré mi entendimiento de ello, antes de mostrarles
cómo su ausencia afecta la vida de una persona sin espíritu.
El karma (el tipo negativo) es simplemente una deuda espiritual o
desequilibrio adquirido por violar la libre voluntad de uno mismo o
de otro. Violar la propia voluntad libre sucede cuando usted toma
una decisión durante un estado ignorante, como cuando se está
identificando con el ego y actuando sobre sus impulsos, que viole
una opción hecha durante un estado espiritual más sobrio.
Al cometer una violación de libre albedrío, el aspecto asociado con
el espíritu superior de la conciencia lamenta el error y hace un
compromiso de reparación, aunque el aspecto asociado con el ego
inferior trate de ignorarlo. El desequilibrio kármico, entonces,
atrae experiencias que enseñan una lección corrigiendo esa
ignorancia, ya sea en esta vida o la próxima. La lección aprendida
es universal y no requiere memoria de la opción original que la
provocó, solamente una comprensión de la lección.
La experiencia kármica misma no es lo que está destinado, es más
bien la lección aprendida, por ello el karma a veces puede ser
mitigado a través de una comprensión preventiva y el perdón, sin
tener necesariamente que aprenderlo por la manera dura, a través de
la experiencia.
Pero sin espíritu no hay un verdadero libre albedrío y no han
verdaderas lecciones que puedan ser aprendidas.
Por ello, los sin espíritu no tienen karma, y en cambio viven
completamente bajo las leyes del azar y la ley de la selva. Mientras
que el individuo con espíritu pudiera nacer con desventajas kármicas,
para el individuo sin espíritu, estas desventajas serían
estrictamente por una cuestión de suerte o herencia y no sirven a
ningún propósito superior metafísico.
Igual como con la sincronización y manera de su muerte; mientras la
persona con espíritu pudiera haber planeado libremente su vida antes
de encarnar, incluyendo la forma en que van a morir, la gente sin
espíritu muere según circunstancias al azar sin propósito o
significado, a menos que su muerte de alguna forma juegue una parte
importante en el guión de la pre-encarnación de un individuo con
espíritu.
Otros factores faltantes incluyen sueños simbólicos significativos,
sincronicidades, una guía intuitiva superior y su mano personal de
destino. La gente sin espíritu no experimenta ninguno de estos
factores, porque, ya sea que no pueden o no lo necesitan. Esto
debería ser obvio de entender el papel del espíritu, pero lo
elaboraré en aras de la claridad.
Sueños significativos sirven principalmente para alertar a una
persona a desequilibrios espirituales que necesitan ser corregidos,
pero una persona sin espíritu no tiene necesitad de tales mensajes.
Así mismo, no tienen nada superior que les envíe tales mensajes. Sin
una base permanente de individualidad, ellos no tienen un
“Ser-Superior”, lo cual significa que es la manifestación futura
perfeccionada del espíritu que se remonta a través del tiempo para
ayudar a las extensiones de sí mismo que están todavía en el pasado
lineal. Y sin un Ser Superior, ellos no tienen una guía intuitiva
interna que les proporciones ciertos empujones y protección en la
vida.
Así, mientras una persona con espíritu pudiera experimentar
sincronicidades anormales y la curvatura de las leyes de la realidad
para salvarlos de una muerte prematura, una persona sin espíritu,
careciendo de tal dirección y protección perecería, según la ocasión.
Diferencias de Chakras entre los Con-Espíritu y los Sin-Espíritu
También hay una diferencia entre los con-espíritu y los Sin-Espíritu
en qué chakras tienen.
Los Chakras con centros vorticales de energía uniendo el alma con el
cuerpo y uniendo el espíritu y el cuerpo a través del alma. Cada
centro coincide en su posición con las principales glándulas del
cuerpo físico, y cada una sirve a una diferente función conductual.
Los chakras inferiores están asociados con tal facetas conductuales
como instinto físico, impulsos sexuales, emociones básicas, poder
personal y actividad intelectual.
Los sin-espíritu, no obstante, no tienen necesidad de los chakras
superiores, como el del corazón, la coronilla y el chacra del tercer
ojo porque éstos son los que se vinculan exclusivamente con el
espíritu.
-
El chakra del corazón, el centro de emociones más altas como la
compasión, la empatía, el júbilo espiritual no existen en los
sin-espíritu, porque no hay un espíritu presente para asociarlo con
esas emociones.
-
El chakra de la corona, a través del cual se manifiestan una
comprensión intuitiva superior, la originalidad y la creatividad, y
una conexión con la verdad objetiva, hacen falta también.
-
El chakra del tercer ojo, situado entre las cejas es normalmente
utilizado para la percepción de fenómenos y conceptos más allá del
reino material, y la gente sin espíritu, confinada al mundo de los
cinco sentidos no tienen necesidad de ello tampoco.
Consecuentemente, otra diferencia entre los
Con-espíritu y los
Sin-Espíritu es que los primeros tienen todos los siete chakras,
mientras que a los últimos les hacen falta los tres superiores
(corazón, corona y tercer ojo) 5.
Esto contribuye aún más a la percepción intuitiva y clarividente de
que la gente sin espíritu son planos e inertes por dentro, sin
importar de cuan animados fueran en el exterior, porque al espectro
de sus vibraciones etéreas o áuricas les faltan ciertos colores, y
por ello son de una resolución general inferior.
Todo lo anterior sigue desde un simple postulado: que algunas
personas carecen de espíritu y que ellos, por ello, carecen de los
chakras superiores.
Si usted contempla profundamente lo que esto implica, usted
entenderá cómo este postulado explica la gama completa de
observaciones que tenemos respecto a las personas denominadas
“vacías”.
Diferencia entre las Personas Sin-Espíritu y Espiritualmente
Dormidas
A este punto usted estará preguntándose cuál es la diferencia entre
las personas Sin-Espíritu y las personas Con-Espíritu pero que están
dormidas espiritualmente en la vida, o simplemente inmaduros.
Después de todo, ambos pudieran ser mundanos en sus metas y
completamente atrapados en la ilusión de la “Matrix".
Ambos pudieran no ser conscientes de los sueños y sincronicidades,
ni mucho menos exhibir empatía.
Por ejemplo, hay personas negativas que están completamente bajo la
influencia de sus egos y de sus fuerzas negativas externas que
pueden cometer crímenes violentos e incluso asesinato en masa sin
parpadear. No todos ellos son sin espíritu. Pero todos ellos están,
de hecho, vacíos de la influencia del espíritu a la hora de
participar en tales conductas inhumanas. Algunos carecen de
espíritu, otros están dormidos en el espíritu.
La diferencia es que una persona con espíritu, pero infantil o
dormida todavía tiene un potencial espiritual latente. Así que
todavía tienen, aunque sea en pequeñas cantidades, la presencia de
aquellos factores espirituales y dinámicas mencionadas arriba. Ellos
podrían todavía sufrir las consecuencias de deuda kármica provocada
por tontas opciones, todavía pudieran recibir sueños simbólicos
intentando alertarlos a desequilibrios espirituales en la vida,
aunque hagan caso omiso de ellos, pudieran aún experimentar ayuda
sincronística al darle forma a sus vidas en contra de todo
pronóstico, aunque no puedan verlo.
La gente sin espíritu carece completamente de ese potencial. Ellos
no pueden crecer espiritualmente. Esto no es una declaración
teórica, sino una dolorosa lección aprendida de haber tenido que
lidiar con muchísimas personas así, que jamás mostraron ninguna
señal de crecimiento o evolución, sin importar cuánta ayuda y
oportunidad de mejorar les fue dada.
En el mejor de los casos se adaptan, pero más por acondicionamiento
y cálculo que una real compresión.
Hay otra diferencia importante. La gente con espíritu tienen vidas
apropiadas a sus necesidades espirituales. Así que hay una
correspondencia entre su madurez espiritual y tipo de vida. Los
espíritus infantiles conducirán unas vidas crudas, porque una básica
existencia es todo lo que necesitan, y cualquier otra cosa sería
demasiado para que ellos manejaran o ganaran. Mientras tanto, la
vida sin espíritu, sea cual fuera donde sean conducidos por las
circunstancias y su propia astucia, lo que podría significar ser un
mendigo, un ejecutivo corporativo o un famoso escritor, todos por
igual.
Sin las limitaciones establecidas por necesidades espirituales, los
sin espíritu no tienen límites espirituales o curriculums
estructurando sus vidas.
Y esta es la razón por la cual la gente “vacía” no están todos
espiritualmente dormidos o son infantiles, porque existe una clase
de gente que comparte la misma inercia detrás de sus ojos sin
importar su tipo de vida, su estatus social, su destreza intelectual
y su apariencia física.
Psicópatas, sociópatas, y Narcisistas
Las manifestaciones más extremas de una ausencia del espíritu es
conocido en la psicología como desórdenes de personalidad
psicopática, sociopática o narcisista.
La gente con espíritu que encaja en esta condición están mal guiadas
y son mantenidos como rehenes por sus egos, pero pueden ser
rehabilitados. En lugar de carecer de empatía, su empatía es, ya sea
suprimida o desplazada. Estos no son verdaderos psicópatas, sino
gente con espíritu con desórdenes de personalidad.
Sin embargo, la verdadera psicopatía y sociopatía no puede ser
curada, porque algo falla fundamentalmente en el interior de tales
personas. Ellos carecen de empatía y remordimiento por completo, y
esas cualidades no pueden ser recobradas porque nunca estuvieron
allí, para comenzar. La naturaleza incurable de la psicopatía es un
hecho aceptado en la psicología. La causa es creída que es una
anormalidad en los centros de dolor y miedo del cerebro.
Aún así, sin la influencia equilibrante del espíritu, tales
anormalidades introducirían errores en la programación del ego, el
cual, entonces, corre incontroladamente hasta el punto de llegar a
la atención de los sistemas legales y médicos. Lo que el sistema
médico puede diagnosticar es solo la manifestación extrema y floja
de una condición que está más extendida en toda la población.
Otras personas sin espíritu con egos funcionando apropiadamente son
mejores manteniendo su carencia de empatía y remordimiento
camuflados bajo una programación social más refinada.
http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_astralplane07.htm