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martes, 21 de abril de 2015

Humanos "Sin - Espíritu"

por Montalk


traducción de Adela Kaufmann



 

 

Este artículo reemplaza
“Agentes de la Matrix-Perfiles y Análisis - Matrix Agents-Profiles and Analysis

 

 


Gente vacía. Personas títeres. Cartones recortados. Objetos teledirigidos, Portales Orgánicos. Caracteres de fondo.

¿Porqué existen siquiera esos términos?

Porque por necesidad tuvieron que ser inventados por aquellos que independientemente observaron el mismo fenómeno desconcertante, uno para el cual no hay nombre oficial: algunas personas parecen carecer de algo muy importante en su interior. Mientras que no son necesariamente menos inteligentes, exitosos o físicamente sanos como cualquier otra persona, ellos, no obstante, no muestran ningún indicio de tener ninguno de los posibles componentes superiores de su conciencia.

Con el transcurso de los años he recibido correos electrónicos de lectores que llegaron a esta misma conclusión. Ellos observaron que algunas personas eran extrañamente unidimensionales y vacías en su interior.

Esta observación no es difícil de perder, pero es fácil de evitar racionalizar, especialmente con la sociedad moderna siendo tan pesadamente lavados de cerebro, con el concepto políticamente correcto pero poco realista de que cada uno es completamente igual en todos los sentidos, que hace caso omiso de las diferencias funcionales debido a:

  • Ambiental
  • Genético
  • Lo que es aún más importante, factores metafísicos.

 

 

Antecedentes


La idea de gente vacía amaneció primero en mí en 1999 después de haber hecho mucha investigación en sociópatas y psicópatas, siendo su condición médica conocida como TPA o “Desorden Antisocial de Personalidad.”

Mi interés en el tema surgió a raíz de haber sido forzada durante muchos años a sufrir bajo alguien de quien más tarde supe que tenía todas las señales de ser un sociópata.

Sin corazón y sin alma fueron términos descriptivos, pero poco sabía yo cual literalmente ciertos eran. Había notado en esta persona como un vacío detrás de los ojos y una esencia de conciencia muy superficial, lo que parecía ser el origen de los comportamientos que observé.

Eventualmente me di cuenta que esta misma condición raíz estaba presente en algunos otros quienes no eran sociópatas hacia el exterior, pero cuya carencia de corazón se enmascaraba en un exterior social muy bien adaptado. En otras palabras, lo que la psiquiatría diagnosticaría como TAP serían solo las más extremas, criminales y descuidadas manifestaciones de una condición que, de otra manera, se expresa más ampliamente de un modo socialmente aceptable y menos incriminatorio. Esto último es lo que pudiera contar para el cuerpo de gente vacía presente en la población.

¿Pero exactamente que es lo que falta en ellos?

La respuesta es clara si nos fijamos en sus comportamientos comunes y cualidades de la conciencia.
 

 


Características Psíquicas y Conductuales

Su conducta tiende a ser convincente, superficial, egoísta, narcisista, mundano, depredador y materialista.

A veces estos rasgos son camuflados por un exterior socialmente pulido, pero cualquiera con un ojo que discierne puede ver a través de su disfraz. Ellos carecen de individualidad, de pensamiento independiente y son fuertemente polarizados hacia mantener una mentalidad de rebaño.

Ellos carecen de comprensión de cualquier cosa más allá de la esfera material de los cinco sentidos, y no tienen ningún interés en asuntos metafísicos, excepto como accesorios llamativos como para reforzar su imagen social. Ellos también parecen totalmente incapaces de empatía, introspección y un auto-sacrificio voluntario.

Sin embargo, en presencia de otros ellos pueden poner una llamativa muestra de preocupación, angustia o altruismo para propósitos de manipulación social. Por ejemplo, lágrimas de cocodrilo para obtener simpatía y compasión, o haciendo algo bueno por otro únicamente para extorsionarles más tarde un favor.

La exploración física de su conciencia revela algo interesante. Hay cierta simplicidad, llanura e inercia en su esencia, aún si sus intelectos son altamente desarrollados. A diferencia de otros, su energía consciente es más difusa, opaca, impermanente y amorfa en lugar de ser sólida, chispeante, cristalizada y concentrada.

Dicho de otra manera, sus mentes son como castillos de arena en lugar de castillos reales. Hay algo rudimentario y animal piloteando sus cuerpos. Pareciera como si tienen conciencia del mismo modo que las plantas y los animales tienen, pero no una auto-conciencia como se supone que tienen los seres humanos.

Hay una importante diferencia entre la conciencia y la auto-conciencia.
 

 


Espíritu - El Componente Faltante


El factor faltante debe ser algo que dota a un ser con auto-conciencia, voluntad y la capacidad de valorar ideales trascendentales.

Esto va más allá de los factores físicos, como porciones faltantes del cerebro, genética defectuosa o una mala educación, porque los últimos son solamente defectos en el hardware y la programación de la máquina biológica, donde el problema aquí involucra la máquina de operar la conciencia. Lo que recoge la percepción clarividente o intuitiva sobre sus conciencias implica factores metafísicos.

¿Cómo llamar a este componente superior de conciencia ausente en algunas personas?

Usualmente sería clasificada como el alma, pero eso ha causado demasiada confusión en el pasado. Por ejemplo, los lectores casuales no familiarizados con la definición no apropiada del pensamiento de los “sin alma” pensaban que quería decir “completamente carente de conciencia”, cuando en realidad significa “carente de conciencia individualizada”. No, ellos sí tienen algún tipo de energía de alma por virtud de estar vivos, pero el alma no está investida con una chispa superior de verdadera sensibilidad y conciencia de sí misma.

Por ello, yo llamaría a esta chispa superior “espíritu” y la definiría como sigue:

El espíritu es el núcleo de la conciencia individualizada, aquel aspecto permanente de uno siendo la representación del Verdadero Ser, el cual acumula experiencias y sabiduría espiritual a través de la vida, sobrevive a la muerte física y permanece intacto al reencarnar, para continuar creciendo hacia el cumplimiento de su potencial.

Es la chispa divina, la sede del libre albedrío, el fragmento holográfico del Creador residiendo en el centro mismo de su ser, el “Yo” es decir usted, el observador de la conciencia interna capaz de observar incluso su propia auto-observación.

Parece que no todos los seres humanos tienen espíritu.

Por lo tanto no tienen conciencia de sí mismos, individualidad, sabiduría, empatía, inteligencia creativa o conciencia. Lo que confirma aún más esta hipótesis es que, como lo estaremos viendo más adelante, uno pudiera observar una total ausencia del destino, sincronicidad, sueños simbólicos, lecciones espirituales, crecimiento del alma y karma en sus vidas.

Es de esperarse que si ellos no tienen nada permanente en ellos que sobrevive a la muerte y reencarna, porque solamente el espíritu puede ganar de tales cosas.

Sin espíritu, ellos son seres temporales, cuya conciencia se forma un poco antes del nacimiento y se disuelve un poco después de su muerte. Y si esto es así, entonces, para ellos, las lecciones de la vida espiritual no sirven ningún propósito, el karma de las vidas pasadas no existe, no hay un Ser Superior actuando como chaperón, ni tendrían un genuino interés en nada que sirva a un propósito más allá de su actual existencia mortal.

Por ello es de esperarse que sean particularmente materialistas, mundanos ellos y mundanos en sus ambiciones. La observación confirma esto también.
 

 


Otros Componentes

¿Cómo podemos entender mejor todo esto?

Entendiendo los varios componentes y cómo éstos combinan para hacer el todo de un ser, podemos agarrar las numerosas diferencias y similitudes entre humanos con y sin espíritu 1.

Aparte del espíritu, los otros componentes son cuerpo y alma. El alma es la interfaz energética no-física entre el cuerpo y el espíritu. Los ocultistas dividen el alma en cuerpos etéreos y astrales. La gente “vacía” anteriormente mencionada tiene cuerpos y almas, pero no tienen espíritus. De esta forma es muy claro que tienen algún tipo de energía consciente, pero no el núcleo permanente que retiene la continuidad a través de las encarnaciones.

El alma consiste de dos componentes, el etéreo y el astral.

  • El componente etérico es un campo magnético cuántico que predispone al cuerpo físico evitar la desintegración entrópica. O para decirlo de manera más simple, es la energía de fuerza-de-vida que no permite que se descomponga el cuerpo.
  • El componente astral es más abstracto e intangible. Opera como la sede de las sensaciones y pasiones conscientemente experimentadas. Las sensaciones y sentimientos no son solamente reacciones químicas en el cerebro, ni son pensamientos abstractos en la mente. En su lugar son las energías vivas residiendo en algún punto intermedio, y esa zona de amortiguación entre lo completamente físico y lo completamente metafísico es el componente astral del alma.



Cuerpo y Ego


El cuerpo es el instrumento biológico a través del cual interactuamos con nuestro entorno físico.

El cuerpo viene con sus propias disposiciones hereditarias, fuerzas biológicas e instintos y algoritmos conductuales estampados dentro de el a través de una programación social. Estas influencias deterministas convergen para crear una inteligencia artificial en cualquier persona que, por defecto opera el cuerpo como un piloto automático piloteando un avión.

Esta inteligencia artificial es, por ello, denominado “ego”. Su proceso fundamental es el de garantizar la supervivencia del cuerpo optimizando su comportamiento para el entorno físico y social. En otras palabras, el acondicionamiento externo programa al ego para lograr la supervivencia en el abriendo desde el cual el condicionamiento se origina.

Pero el ego no tiene una verdadera conciencia propia. Es solamente una computadora operando en el hardware neural (y por poder, etéreo) que simula una identidad viviente. Su mayor ventaja es que, siendo solamente una computadora, solo tiene que calcular mecánicamente y reaccionar a situaciones en lugar de reflejarlas profunda y conscientemente, por lo cual pueden responder mucho más rápido a situaciones externas.

Para el espíritu, el ego funciona como un dispositivo de software que automatiza las interacciones con otros humanos y proporciona una máscara de identidad, programada desde el nacimiento, y apropiada al entorno local. Algo así como el avatar de un jugador en el juego Sims, que se ve y actúa como una persona y parece hacer sus propias cosas cuando no está siendo dirigido por el jugador.

El problema es que el ego es enteramente un producto del pasado, y el espíritu enteramente fuera del tiempo linear. El primero es completamente una característica inesperada de la materia, el segundo es una condensación permanente de la conciencia. Ambos tienen impulsos que son a menudo diametralmente opuestos, uno tirando hacia la materialidad y el otro hacia la espiritualidad.

Nuestra conciencia diaria, también conocida como el yo inferior es una mezcla de ambos, es decir, de la porción del espíritu que brilla a través de la máscara del ego y se identifica con ella, análogo a un automovilista tan absorto en el acto de conducir que, para el, el auto se ha convertido en una extensión de su cuerpo 2.

 


Influencias Físicas y Espirituales Sobre el Alma

Ahora el alma, que reside entre el cuerpo y el espíritu y es mediadora entre ellos, es influenciada por ambos.

Adquiere su organización y su función según los impulsos de ambos, es espíritu y el cuerpo. Por ejemplo, el cuerpo astral respondería tanto a una droga química que induce una sensación de euforia a través del cuerpo, y el espíritu deseando invocar una noble sensación de gozo espiritual, aunque los efectos en el astral no son tan idénticos.

De igual manera el cuerpo etéreo podría tener su estructura alterada por alguna herida al cuerpo físico, o de algún bloqueo o anormalidad en el cuerpo astral, infiltrando su influencia hasta el nivel etéreo. Cualquier influencia que sea ejercida sobre el alma a través del cuerpo y el espíritu, sus efectos continúan rezagándose en el alma, como té que continúa circulando después de haber sido revuelto. Esto es porqué yo digo que el ego funciona tanto en el hardware neural como etéreo.

A pesar de originarse en el plano físico, el ego imparte el impulso de su acondicionamiento sobre lo etéreo 3.

 


Consecuencias de Carecer de un Espíritu

Tomando en cuenta lo anterior, considere que es lo que sucede cuando alguien tiene cuerpo, ego y alma, pero carece de espíritu.

En primer lugar, todo su maquillaje sería el resultado de influencias materiales, como la genética y el entorno. La sede de su aparente inteligencia sería el ego. Y sin el contrapeso del espíritu, su ego sería el rey soberano. Así, de conformidad con la función del ego, tales personas estarían por completo dedicadas a la supervivencia material y social.

Note que las personas con espíritu, que están conscientes de sus impulsos espirituales a menudo hacen opciones voluntarias que no sirven para ganancia financiera, social o egoísta, que van en contra de las expectaciones de los principios evolutivos darvinianos, y que sirven solamente para fines espirituales. Tales impulsos están ausentes en personas sin espíritu, aunque estén verdaderamente optimizados para la supervivencia en el mundo físico.

Sin conciencia, empatía o una lucha interna entre el ego y el espíritu que los retienen, ellos pueden más rápida y fácilmente tener éxito en sus entornos mundanos, sin importar el costo a los demás.

Para entender mejor sus diferencias metafísicas, considere lo que le sucede a la gente con espíritu y sin espíritu después de la muerte física.

El espíritu y el alma anidados dentro del otro, juntos dejan el cuerpo físico. Luego de un tiempo, el componente etéreo del alma se desintegra, dejando solamente al espíritu anidado dentro del cuerpo astral. El cuerpo astral, entonces, se desintegra. La desintegración de los cuerpos etéreo y astral, significando la disolución o el alejamiento del alma es conocido en el esoterismo cristiano como la segunda muerte 4.

El espíritu liberado, entonces, avanza en el más allá antes de reencarnar.

La reencarnación involucra que el espíritu se forme para sí un alma nueva, y luego cae en un nuevo cuerpo físico. En reencarnaciones secuenciales, la influencia de qué talentos, predisposiciones y desequilibrios ha adquirido de vidas previas será de gran importancia en una nueva encarnación.

En el caso de personas sin espíritu, la vida comienza de la siguiente manera.

 

Al gestarse el cuerpo del feto en el útero, el alma se forma por primera vez, como arena de playa siendo reunida en la forma de un castillo, y se une al cuerpo. Esta combinación produce una conciencia rudimentaria. Después de nacer, tal persona se vuelve nada más que un producto de la genética y el entorno, debido a una ausencia del espíritu. Sin un contrapeso espiritual, las pulsaciones biológicas y la programación social se convierten en sus primeros impulsos en la vida.

Tras la muerte física su alma evacua el cuerpo, quizás conteniendo una persistente huella del ego, y luego de algún tiempo se desintegra y es reabsorbida en el lago de energías desde el cual originalmente se formó. Nada de su identidad sobrevive.

Para la gente sin espíritu, esta vida es la única. Ellos se forman al entrar y se disuelven al salir. No puede ser de otra forma si carecen de un núcleo de conciencia individualizada.

Por lo tanto, todo lo que una persona con espíritu tiene debido a la continuidad de sus encarnaciones está faltando en la vida de una persona sin espíritu. Por ejemplo, alguien sin espíritu no necesitaría lecciones de vida o experiencias de aprendizaje espiritual. ¿Cual sería el propósito si lo que sea que se gane desaparece después de la muerte? Por ello la gente sin espíritu son los que no pueden aprender lecciones espirituales, que no pueden ganar espiritualidad de las pruebas de la vida, que no pasan lo que han ganado a sus sucesivas encarnaciones.


Y así, ellos no tienen ningún interés por las lecciones de humildad, empatía, compasión, entendimiento o perdón.

En lugar de cambiar como personas a través de la maduración espiritual en la vida, ellos solamente cambian en el sentido de una mejor adaptación a la vida a través del acondicionamiento. Por ejemplo, mientras que una persona con espíritu pudiera ver el error de sus caminos y volverse humilde, una persona sin espíritu simplemente aprenderá a no ser atrapado la próxima vez.

El karma es otro factor metafísico ausente en la vida de la gente sin espíritu. Hay muchos conceptos erróneos sobre el karma, por lo que primero explicaré mi entendimiento de ello, antes de mostrarles cómo su ausencia afecta la vida de una persona sin espíritu.

El karma (el tipo negativo) es simplemente una deuda espiritual o desequilibrio adquirido por violar la libre voluntad de uno mismo o de otro. Violar la propia voluntad libre sucede cuando usted toma una decisión durante un estado ignorante, como cuando se está identificando con el ego y actuando sobre sus impulsos, que viole una opción hecha durante un estado espiritual más sobrio.


Al cometer una violación de libre albedrío, el aspecto asociado con el espíritu superior de la conciencia lamenta el error y hace un compromiso de reparación, aunque el aspecto asociado con el ego inferior trate de ignorarlo. El desequilibrio kármico, entonces, atrae experiencias que enseñan una lección corrigiendo esa ignorancia, ya sea en esta vida o la próxima. La lección aprendida es universal y no requiere memoria de la opción original que la provocó, solamente una comprensión de la lección.


La experiencia kármica misma no es lo que está destinado, es más bien la lección aprendida, por ello el karma a veces puede ser mitigado a través de una comprensión preventiva y el perdón, sin tener necesariamente que aprenderlo por la manera dura, a través de la experiencia.

Pero sin espíritu no hay un verdadero libre albedrío y no han verdaderas lecciones que puedan ser aprendidas.

Por ello, los sin espíritu no tienen karma, y en cambio viven completamente bajo las leyes del azar y la ley de la selva. Mientras que el individuo con espíritu pudiera nacer con desventajas kármicas, para el individuo sin espíritu, estas desventajas serían estrictamente por una cuestión de suerte o herencia y no sirven a ningún propósito superior metafísico.

Igual como con la sincronización y manera de su muerte; mientras la persona con espíritu pudiera haber planeado libremente su vida antes de encarnar, incluyendo la forma en que van a morir, la gente sin espíritu muere según circunstancias al azar sin propósito o significado, a menos que su muerte de alguna forma juegue una parte importante en el guión de la pre-encarnación de un individuo con espíritu.

Otros factores faltantes incluyen sueños simbólicos significativos, sincronicidades, una guía intuitiva superior y su mano personal de destino. La gente sin espíritu no experimenta ninguno de estos factores, porque, ya sea que no pueden o no lo necesitan. Esto debería ser obvio de entender el papel del espíritu, pero lo elaboraré en aras de la claridad.

Sueños significativos sirven principalmente para alertar a una persona a desequilibrios espirituales que necesitan ser corregidos, pero una persona sin espíritu no tiene necesitad de tales mensajes.

Así mismo, no tienen nada superior que les envíe tales mensajes. Sin una base permanente de individualidad, ellos no tienen un “Ser-Superior”, lo cual significa que es la manifestación futura perfeccionada del espíritu que se remonta a través del tiempo para ayudar a las extensiones de sí mismo que están todavía en el pasado lineal. Y sin un Ser Superior, ellos no tienen una guía intuitiva interna que les proporciones ciertos empujones y protección en la vida.

Así, mientras una persona con espíritu pudiera experimentar sincronicidades anormales y la curvatura de las leyes de la realidad para salvarlos de una muerte prematura, una persona sin espíritu, careciendo de tal dirección y protección perecería, según la ocasión.
 

 


Diferencias de Chakras entre los Con-Espíritu y los Sin-Espíritu

También hay una diferencia entre los con-espíritu y los Sin-Espíritu en qué chakras tienen.

Los Chakras con centros vorticales de energía uniendo el alma con el cuerpo y uniendo el espíritu y el cuerpo a través del alma. Cada centro coincide en su posición con las principales glándulas del cuerpo físico, y cada una sirve a una diferente función conductual.

Los chakras inferiores están asociados con tal facetas conductuales como instinto físico, impulsos sexuales, emociones básicas, poder personal y actividad intelectual.

Los sin-espíritu, no obstante, no tienen necesidad de los chakras superiores, como el del corazón, la coronilla y el chacra del tercer ojo porque éstos son los que se vinculan exclusivamente con el espíritu.

  • El chakra del corazón, el centro de emociones más altas como la compasión, la empatía, el júbilo espiritual no existen en los sin-espíritu, porque no hay un espíritu presente para asociarlo con esas emociones.
  • El chakra de la corona, a través del cual se manifiestan una comprensión intuitiva superior, la originalidad y la creatividad, y una conexión con la verdad objetiva, hacen falta también.
  • El chakra del tercer ojo, situado entre las cejas es normalmente utilizado para la percepción de fenómenos y conceptos más allá del reino material, y la gente sin espíritu, confinada al mundo de los cinco sentidos no tienen necesidad de ello tampoco.

Consecuentemente, otra diferencia entre los Con-espíritu y los Sin-Espíritu es que los primeros tienen todos los siete chakras, mientras que a los últimos les hacen falta los tres superiores (corazón, corona y tercer ojo) 5.

Esto contribuye aún más a la percepción intuitiva y clarividente de que la gente sin espíritu son planos e inertes por dentro, sin importar de cuan animados fueran en el exterior, porque al espectro de sus vibraciones etéreas o áuricas les faltan ciertos colores, y por ello son de una resolución general inferior.

Todo lo anterior sigue desde un simple postulado: que algunas personas carecen de espíritu y que ellos, por ello, carecen de los chakras superiores.

Si usted contempla profundamente lo que esto implica, usted entenderá cómo este postulado explica la gama completa de observaciones que tenemos respecto a las personas denominadas “vacías”.
 

 


Diferencia entre las Personas Sin-Espíritu y Espiritualmente Dormidas


A este punto usted estará preguntándose cuál es la diferencia entre las personas Sin-Espíritu y las personas Con-Espíritu pero que están dormidas espiritualmente en la vida, o simplemente inmaduros. Después de todo, ambos pudieran ser mundanos en sus metas y completamente atrapados en la ilusión de la “Matrix".

Ambos pudieran no ser conscientes de los sueños y sincronicidades, ni mucho menos exhibir empatía.

Por ejemplo, hay personas negativas que están completamente bajo la influencia de sus egos y de sus fuerzas negativas externas que pueden cometer crímenes violentos e incluso asesinato en masa sin parpadear. No todos ellos son sin espíritu. Pero todos ellos están, de hecho, vacíos de la influencia del espíritu a la hora de participar en tales conductas inhumanas. Algunos carecen de espíritu, otros están dormidos en el espíritu.

La diferencia es que una persona con espíritu, pero infantil o dormida todavía tiene un potencial espiritual latente. Así que todavía tienen, aunque sea en pequeñas cantidades, la presencia de aquellos factores espirituales y dinámicas mencionadas arriba. Ellos podrían todavía sufrir las consecuencias de deuda kármica provocada por tontas opciones, todavía pudieran recibir sueños simbólicos intentando alertarlos a desequilibrios espirituales en la vida, aunque hagan caso omiso de ellos, pudieran aún experimentar ayuda sincronística al darle forma a sus vidas en contra de todo pronóstico, aunque no puedan verlo.

La gente sin espíritu carece completamente de ese potencial. Ellos no pueden crecer espiritualmente. Esto no es una declaración teórica, sino una dolorosa lección aprendida de haber tenido que lidiar con muchísimas personas así, que jamás mostraron ninguna señal de crecimiento o evolución, sin importar cuánta ayuda y oportunidad de mejorar les fue dada.

En el mejor de los casos se adaptan, pero más por acondicionamiento y cálculo que una real compresión.

Hay otra diferencia importante. La gente con espíritu tienen vidas apropiadas a sus necesidades espirituales. Así que hay una correspondencia entre su madurez espiritual y tipo de vida. Los espíritus infantiles conducirán unas vidas crudas, porque una básica existencia es todo lo que necesitan, y cualquier otra cosa sería demasiado para que ellos manejaran o ganaran. Mientras tanto, la vida sin espíritu, sea cual fuera donde sean conducidos por las circunstancias y su propia astucia, lo que podría significar ser un mendigo, un ejecutivo corporativo o un famoso escritor, todos por igual.

Sin las limitaciones establecidas por necesidades espirituales, los sin espíritu no tienen límites espirituales o curriculums estructurando sus vidas.

Y esta es la razón por la cual la gente “vacía” no están todos espiritualmente dormidos o son infantiles, porque existe una clase de gente que comparte la misma inercia detrás de sus ojos sin importar su tipo de vida, su estatus social, su destreza intelectual y su apariencia física.
 

 


Psicópatas, sociópatas, y Narcisistas

Las manifestaciones más extremas de una ausencia del espíritu es conocido en la psicología como desórdenes de personalidad psicopática, sociopática o narcisista.

La gente con espíritu que encaja en esta condición están mal guiadas y son mantenidos como rehenes por sus egos, pero pueden ser rehabilitados. En lugar de carecer de empatía, su empatía es, ya sea suprimida o desplazada. Estos no son verdaderos psicópatas, sino gente con espíritu con desórdenes de personalidad.

Sin embargo, la verdadera psicopatía y sociopatía no puede ser curada, porque algo falla fundamentalmente en el interior de tales personas. Ellos carecen de empatía y remordimiento por completo, y esas cualidades no pueden ser recobradas porque nunca estuvieron allí, para comenzar. La naturaleza incurable de la psicopatía es un hecho aceptado en la psicología. La causa es creída que es una anormalidad en los centros de dolor y miedo del cerebro.

Aún así, sin la influencia equilibrante del espíritu, tales anormalidades introducirían errores en la programación del ego, el cual, entonces, corre incontroladamente hasta el punto de llegar a la atención de los sistemas legales y médicos. Lo que el sistema médico puede diagnosticar es solo la manifestación extrema y floja de una condición que está más extendida en toda la población.

Otras personas sin espíritu con egos funcionando apropiadamente son mejores manteniendo su carencia de empatía y remordimiento camuflados bajo una programación social más refinada.


http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_astralplane07.htm 

jueves, 7 de noviembre de 2013

ADULADORES: psicología de la adulación


Nuestro diccionario define adular como “hacer o decir con intención, a veces inmoderadamente, lo que se cree que puede agradar a otro”. Otro diccionario es sin embargo más claro, al definir adular como “elogiar excesiva o falsamente”. Un sinónimo de adulación es “lisonja”, definida como “alabanza afectada para ganar la voluntad de alguien”.

De modo que en definitiva, la adulación es siempre prodigar alabanzas o halagos en exceso, para conseguir algo a cambio. Desde luego, se adula a personas que son sentidas como superiores en algún sentido, sea ésta una mera percepción o algo real, como sucede cuando se adula a personas con poder. De hecho, la forma más común en que se observa la adulación es en relación a personas superiores en el sentido de estar investidas de más poder.

Esto explica que la adulación exista desde siempre, porque siempre han existido relaciones de poder. La adulación tiene además en sí misma mucho poder, porque apunta a la parte más vulnerable del ser humano, que es el “ego”. Cuando se recibe una adulación el ego “se infla”, y la persona se siente muy bien, creyendo en la adulación ya que quien recibe la adulación rara vez se da cuenta de esto, en gran medida porque ni siquiera conoce lo que es verdaderamente el ego, que al final de cuentas es en gran parte pura vanidad. Por eso adular, salvo que sea muy grosero, da siempre buenos dividendos.

No en vano ya en libros antiguos, como la Biblia, luego en Aristóteles y después en varios autores de la Edad Media, hay advertencias contra la adulación. Un clérigo advirtió que “el adulador es un ministro del diablo”, poniendo de este modo en alerta a otros monjes para que no se dejaran tentar por la adulación y no se llenaran de vanidad.

¿Qué oscuros mecanismos psicológicos se esconden en la mente detrás del adulador? Lo común es obtener un beneficio. El favor de un jefe, gozar de más consideración, conquistar a una mujer (o viceversa), o bien en ciertos casos, como frente a un tirano, recibir un trato menos cruel. Pero hay también otras motivaciones ocultas; en ocasiones el adulador puede desear en secreto recibir él mismo esa adulación, generalmente porque tiene una pobre autoestima. Si bien quien es adulado no se percata de que se le infla el ego, el adulador tampoco se da cuenta de que su conducta tiene que ver con el propio rebajamiento. La adulación es muchas veces la antesala de dos rasgos claramente negativos: la manipulación y el servilismo.

El adulador jamás es un amigo de verdad ni una persona del todo confiable y honesta. Cuando las cosas se invierten, el adulador pasará al polo opuesto, con una gran frialdad hacia quien antes adulaba o incluso con odio y violencia en alguna de sus formas. Esto se ve claramente en un tipo especial de patología, como es el caso de la psicopatía o sociopatía. Los psicópatas suelen ser sujetos inteligentes pero desalmados, que se transforman en edad temprana en delincuentes, y cuyo delito más típico suele ser la estafa. Para lograr estafar recurren a su labia, y logran lo que quieren utilizando fundamentalmente la adulación. Quienes también suelen hacer gran uso de la adulación son desde luego los políticos, para ganarse a las masas (y después olvidarlas) y ocasionalmente los artistas, para conquistar al público.

martes, 9 de julio de 2013

Orígenes Alienígenas de... La Sociopatía

 Cómo Los Linajes han Sido Genéticamente Ajustados para Producir una Abundancia de Psicópatas que Sirvan a La Agenda Alienígena


Los sociópatas o psicópatas son individuos que carecen de empatía y se involucran en una conducta predatoria sin remordimiento o culpa.

En general, esta falta de conciencia puede provenir de una carencia condicionada de identificación emocional con la víctima, un amor narcisista del yo que anula cualquier preocupación por los otros, o la inhabilidad mecánica para sentir alguna emoción fuera de las que son químicas u hormonales en su origen.

Hay categorías diferentes de psicópatas según la causa subyacente para su condición y según cómo ellos se relacionan con la sociedad.

 


PSICÓPATAS CRIMINALES Y EXITOSOS
Los psicópatas criminales son aquellos que demuestran ser bastante burdos en sus manipulaciones al ser identificados y aprehendidos por instituciones legales y médicas.

Ellos son conocidos como asesinos múltiples, artistas de la estafa, ladrones, gángsters, tiranos locos, violadores y delincuentes. Éstos comprenden un pequeño porcentaje de psicópatas, y son aproximadamente el 1% de la población.

El resto son psicópatas exitosos que evaden su detección óptimamente conformándose a los ideales sociales sin comprometer su naturaleza manipuladora.

Ellos son expertos en emociones falsificadas y se hacen pasar como gente encantadora, preocupada y sociable. Algunos usan su conformidad para parecer corrientes; otros son más ambiciosos y se convierten en símbolos de éxito usando su encanto e intelecto para subir rápidamente la escala corporativa, política, académica, religiosa, militar o social. Entre el 20% y el 50% de la población está incluido en esta categoría.

En general, los psicópatas criminales casi invariablemente violan las leyes y las normas sociales, mientras que los psicópatas exitosos hacen uso de ellas.

El establishment médico ortodoxo actualmente reconoce sólo la primera categoría bajo el término "Desorden Antisocial de la Personalidad". No hay ningún término en el diagnóstico para clasificar a los psicópatas exitosos, que siguen permaneciendo médicamente no identificados.

Esto no es ninguna sorpresa, considerando que una parte significativa del establishment médico consiste precisamente en estos individuos.

Cuando los medios predominantes de comunicación y la literatura médica usan el término "psicópata" o "sociópata", ellos se refieren a la pequeña minoría de psicópatas criminales.

En este artículo, el término incluye múltiples subcategorías y se aplica a todos los individuos que carecen de empatía, sean ellos criminales o no.

 


MODELO AMPLIADO DEL COMPORTAMIENTO HUMANO
Para entender la psicopatía, hay que comprender primero el comportamiento humano.

El enigma del comportamiento humano es comúnmente reducido a un asunto de "naturaleza versus nutrición", o "genética versus medioambiente".

Típico del determinismo materialista, este modelo es peligrosamente simplista, porque se concentra sólo sobre la base física y causal del comportamiento humano, excluyendo los factores metafísicos que son igualmente importantes.

Un modelo ampliado para el comportamiento humano incluiría los siguientes factores:
  • Medioambiente - influencias físicas, condicionamiento social, programación mental y educación
  • Genética - tendencia instintiva, limitaciones físicas, y carácter neuroquímico
  • Naturaleza del alma - composición metafísica basada en el nivel de evolución metafísica, adquirida y formada por las experiencias de encarnaciones previas
  • Destino - experiencias predestinadas y organizadas sincronísticamente que perfeccionan la naturaleza del alma y cambian así el comportamiento; también la modificación involuntaria del comportamiento de alguien para adecuarse al destino de otro
  • Libre albedrío - acción personal realizada por elección, completamente no determinista
  • Influencias no físicas - inspiración divina, persuasión telepática, formas del pensamiento etérico, y varias tecnologías hiperdimensionales



PSICÓPATAS CON ALMA Y SIN ALMA
El término "alma" puede ser definido como una unidad no física de conciencia cuyo núcleo de individualidad principal sobrevive a la muerte y al renacimiento.

Según esta definición, algunas personas tienen almas individualizadas, pero otras no.

Estas últimas encarnan con una energía de alma definida pero insuficientemente individualizada para evitar la disolución después de la muerte.
  • La conciencia individualizada de los humanos con alma les otorga la capacidad para elegir qué hacer con las condiciones genéticas, ambientales y kármicas que ellos adquieren al encarnar
  • Los humanos sin alma carecen de esta opción y son completamente el producto de su ambiente y su genética
  • Los psicópatas existen dentro de ambas categorías
Los psicópatas con alma están o ambientalmente programados para actuar contra su propia conciencia, o bien han hecho la decisión consecuente de comportarse de una manera narcisista y predatoria.

Aquellos que están programados tienen la posibilidad de recuperarse, mientras que el intento de cambiar a aquellos que eligen la psicopatía sólo refuerza su comportamiento. Los psicópatas con alma sienten amor y odio, pero sólo amor para sí mismos y odio para los demás.

Esta condición está bien ilustrada por ciertos grupos (Nazis y/o Zionistas), que aman a su propia raza, pero no sienten ninguna culpa al asesinar a otras. Los psicópatas con alma también tienen empatía y conciencia, pero éstas están pervertidas y reservadas para casos especiales.

Por ejemplo, algunos gángsters parecen actuar dentro de un estricto código moral, de manera que aparecen como héroes íntegros ante aquellos a los cuales protegen, pero son sin embargo psicópatas criminales.

Los más grandes tiranos de la Historia fueron psicópatas con alma que persiguieron apasionadamente sus distorsionados objetivos.

Puesto que el amor, la empatía y la libre voluntad son cualidades asociadas con tener un alma, los humanos sin alma son por definición psicópatas. Esto no significa que todos actúan de una manera evidentemente predatoria, sino sólo que la severidad de su comportamiento manipulador depende sobre todo de factores ambientales y genéticos, que varían enormemente de persona a persona.

Aquellos que se enfrentan a la adversidad durante la infancia a menudo maduran como psicópatas criminales, mientras que aquellos que tienen una formación más afianzada son menos inadaptados y se convierten en psicópatas exitosos. Ninguna cantidad de educación, medicación o programación puede infundir la empatía genuina y el amor dentro de ellos, ya que están desprovistos de la naturaleza del alma necesaria para manifestar estas cualidades.

Tanto los psicópatas con alma como los sin alma muestran indiferencia ante el sufrimiento de otros.

Mientras el psicópata con alma se ama a sí mismo más que a todos los demás, y así se siente justificado para explotarlos, el psicópata sin alma explota libremente a los otros porque carece de la capacidad de amar o sentir empatía con algo.
 


GENÉTICA
Las características genéticas determinan las tendencias físicas, las limitaciones y las capacidades de un individuo.

Una persona sin alma estará a merced de estas características, mientras que una persona con alma puede elegir cómo utilizarlas. Las almas a menudo escogen los cuerpos en los cuales ellas se encarnan, buscando los que les proporcionan la "caja de herramientas" óptima para sus necesidades metafísicas y les sirven mejor para su agenda de aprendizaje o su misión.

Así, la genética y la naturaleza del alma tienden a corresponderse.

Una persona sin alma con un buen juego de herramientas, de acuerdo con la programación ambiental, puede usar sus capacidades intelectuales para engañar y manipular con perfección.

Por ejemplo, el alto ejecutivo de una firma que manipuló su ascenso en la escala corporativa puede ser simplemente un psicópata sin alma que usó sus dones genéticos para representar la norma social del éxito material.

Los defectos genéticos también pueden causar anormalidades cerebrales que dificultan la expresión equilibrada de la emoción, una condición común en los psicópatas criminales.

Los factores químicos y electromagnéticos pueden exacerbar estas tendencias.

 


EL SIGNIFICADO METAFÍSICO DE LOS LINAJES
Como la naturaleza del alma y la genética están estrechamente relacionadas, el significado metafísico de los linajes se hace claro.

Los linajes se caracterizan por concentraciones de rasgos genéticos específicos transmitidos a través de las generaciones. De acuerdo con esto, los miembros con alma pertenecientes a un cierto linaje comparten entre sí características metafísicas comunes, sugiriéndose así que los linajes proporcionan el vehículo físico para la realización de objetivos metafísicos, requiriéndose de múltiples generaciones para llevarlos a cabo.

De este modo, existe una variedad de linajes, cada uno con predisposiciones metafísicas únicas. Mientras unos son altruistas y nobles por naturaleza, otros existen para emplearse en un elitismo parasitario y están genéticamente predispuestos hacia la psicopatía exitosa.

En este caso, los miembros sin alma de ese linaje tendrían una alta probabilidad de ser activamente psicopáticos. Entre sus miembros con alma, la mayoría encarna para llevar adelante óptimamente sus malévolas agendas, mientras que unos pocos se desvían y usan sus adquiridas capacidades para el bien.

Rastreando los linajes genealógicamente y correlacionándolos con datos históricos, uno puede determinar el destino fundamental de sus descendientes.

Por ejemplo, es bien conocido que los candidatos presidenciales estadounidenses cuyos linajes están más cercanos a la realeza son los que llegan a ser elegidos.

 


DIFUSIÓN DE LINAJES PSICOPÁTICOS
Debido al cruzamiento, muchos linajes trascienden los límites raciales y no están geográficamente aislados.

Una excepción serían los linajes reales donde se toman medidas activas para conservar la pureza de la descendencia y mantenerla geográficamente concentrada.

Sin embargo, el punto importante es que las ramas de los linajes que tienden hacia la psicopatía inevitablemente se difunden entre la población general y existen en todas las razas.

Esto implica varias cosas.
  • Primero, esto muestra que no sólo el prejuicio racista es moralmente repugnante, sino que también es lógicamente defectuoso porque sus criterios obtusos condenan equivocadamente al inocente entre la raza odiada y perdonan al linaje virulento dentro de la raza favorecida. Por ejemplo, los nacionalsocialistas (Nazis) condenaron al pueblo judío entero como psicópatas infrahumanos cuando sólo unos pocos linajes no-semíticos que se hacen pasar como judíos justificaban esta afirmación; había igual concentración de linajes psicopáticos dentro de la raza caucásica misma, obviamente pasados por alto por los nacionalsocialistas (Nazis) debido al obcecado favoritismo de su ideología.
     
  • Segundo, a menos que un linaje esté geográficamente aislado o sea fisiológicamente único, es imposible identificar a los psicópatas sólo por estas características. El objetivo de su identificación no es perseguirlos, sino identificar tal comportamiento cuando éste ocurre y entender por qué ocurre.
El éxito de los psicópatas depende en demasía de los otros que perdonan sus acciones con racionalizaciones construidas sobre falsas presunciones.

Por ejemplo, un psicópata sin alma puede abusar de su esposa y después de que ella lo abandona, él puede prometer cambiar y usar palabras dulces para parecer arrepentido. La presunción falsa es que esta persona es capaz y está dispuesta a cambiar para bien. En verdad, él es incapaz de sentir empatía o remordimiento y falsifica estas cualidades para perpetuar sus manipulaciones.

El entendimiento de la base física y metafísica del comportamiento humano le permite a uno evitar hacer tales falsas presunciones y ver a través de las falsas apariencias que de otra manera aparecerían como genuinas.

 


PSICOPATÍA Y SISTEMAS DE CONTROL NEGATIVOS
Los psicópatas más inteligentes y poderosos tienden a usar a los inferiores para llevar a cabo sus designios.

Esto conforma una red de control, una jerarquía negativa de manipulación que atraviesa desde conspiraciones globalistas de la élite hasta el vecindario delincuencial o el cónyuge psicopático. Esto no debe sugerir que la élite global está directamente manejando a los psicópatas locales, sino más bien que existe un elemento oculto que unifica esta jerarquía.

Este elemento oculto proviene de más allá de nuestra esfera y consiste en avanzados psicópatas no humanos de una naturaleza alienígena o demoníaca, quienes usan tecnología hiperdimensional o influencia telepática para dirigir a todos los psicópatas menores, y más fácilmente a los que no poseen un alma y que carecen de una voluntad libre y que son, por esa razón, controlados con total soltura.

Este sistema de control hiperdimensional puede ser apropiadamente llamado la "Matrix", y los psicópatas menores pueden ser llamados "los agentes de la Matrix", debido a la similitud entre sus funciones y los temas representados en dicha película (The Matrix).

La empatía es incompatible con el establecimiento del control, lo que explica por qué los sistemas de control exigen la psicopatía como el modo estándar de funcionamiento. A la sociedad se la logra manipular mejor por medio de una abundante distribución de psicópatas a la vez entre las escalas más bajas y más altas de la sociedad.

Para lograr este fin, ciertos linajes han sido creados o "mejorados" por fuerzas alienígenas negativas para asistir a la encarnación de individuos con almas malévolas, y así puede decirse que algunos casos de psicopatía tienen orígenes extraterrestres.

Aquellos que no están genéticamente predispuestos hacia el comportamiento psicopático son sin embargo fácilmente programados para apoyar o idolatrar tal comportamiento, sobre todo si ellos carecen de una voluntad libre y discernimiento asociado con el tener un alma bien desarrollada.
 


LA CONDICIÓN HUMANA
El problema de la psicopatía radica en el hecho que sólo la minoría de los psicópatas con alma que han sido programados contra su conciencia es capaz de cambiar para bien.

Las otras dos categorías, los psicópatas sin alma y aquellos que eligen el camino de la depredación, están en su mayoría difundidas entre la población, y están fuera de toda rehabilitación.

Su simulación de los ideales sociales y su carencia de culpa permiten que ellos asciendan alto en la sociedad y exploten a las masas de una manera amplia. Nuestra pleitesía cultural de cualidades psicopáticas tales como el egocentrismo, la ambición despiadada y la superficialidad les proporciona aguas cálidas a estos tiburones.

Así, la ignorancia de la gente acerca del predominio, sutileza y astucia de los psicópatas sólo perpetúa su comportamiento.

A causa de la ignorancia de los factores metafísicos, corrientemente se presume que todos los psicópatas son médicamente tratables. En verdad, los psicópatas con alma que eligen su camino y los psicópatas sin alma no merecen ninguna esperanza. Cualquier energía invertida para "cambiarlos" será un desperdicio, o lo que es peor, servirá para reforzar su comportamiento predatorio.

En resumen, ellos abusan de vuestro respeto, explotan vuestra empatía, y se alimentan con la energía que usted pone en ellos.

Es mejor evitarlos.

lunes, 11 de marzo de 2013

Portales Orgánicos